Conocer la tendencia principal y saber en qué momento del ciclo estamos es muy importante para establecer una estrategia de inversión. Precisamente, los grandes éxitos se producen cuando el inversor sabe en qué dirección va el mercado.
 
Para establecer en qué parte del ciclo estamos hay que partir de la base de que el mercado tiene una naturaleza multifractal, es decir, está formado por una estructura que se replica a sí misma. No obstante, la aleatoriedad hace que no sea fácil saber la tendencia exacta del mercado y, para más inri, la fiabilidad de la lectura del mercado varía según la fase en la que nos encontremos.
No hay soluciones sencillas porque el mercado es complicado, por lo que hay que tratar con respeto el proceso, los pronósticos y, sobre todo, ser prudentes al confiar nuestro dinero al consejo de alguien que se toma con alegría evaluar lo que va a pasar.

Ciclos de actividad económica:

Según la teoría de Kondratieff, las fases del ciclo se dividen en las siguientes estaciones:



Verano (la aceleración y la prosperidad): caracterizado por la sobreinversión y exceso de crédito. Las autoridades quieren mantener un estado de bienestar y pujanza de la economía mediante inyecciones monetarias.
Otoño (desaceleración): complacencia e ineficiencia económica producida por las inyecciones de liquidez que van creando burbujas, devaluaciones y agujeros que no se pueden cubrir. Las subidas fuertes de bolsa se producen en otoño, con el crecimiento de la base monetaria y las inyecciones de liquidez que al final crean burbujas inflacionistas.
Invierno (depresión): se crea finalmente la crisis por el colapso de las burbujas.
Primavera: crecimiento moderado en el mercado de valores e inflación. Llega el bienestar.



Según esta teoría, aún estaríamos en una situación de otoño, en la que no se han producido los ajustes. El final del invierno/crisis estaría en 2025 y se producirá primero en EEUU y luego en Europa, que lleva un retardo del ciclo. El alargamiento del ciclo actual se debe a las acciones de los bancos centrales, cuyos instrumentos actuales eran desconocidos: sobrerefinanciación de la inversión y sobreendeudamiento (QE, compra de deuda, recompra…). Se están financiando actividades ruinosas en todo el mundo y el tiempo corre sin que se mejore la competitividad en algunos casos. Ahora se están tapando vías de agua sin solucionar el problema.
El declive se termina cuando se crea una estructura financiera con base sólida, por lo que parece factible pensar que estamos en la fase bajista del ciclo.

¿Dónde está la bolsa y qué puede ocurrir?
El problema para el mercado a largo plazo es la inflación, por lo que observamos el ratio Dow Gold (DJ expresado en onzas de oro) eliminando la distorsión de la inflación. Vemos que, entre 1895-2006 el correctivo del Dow Jones fue comparable al crack del 29, pero no se ha alcanzado una zona de mínimos. Por otro lado, la serie deflactada del S&P nos dice que ahora estamos en niveles comparables a los máximos de los años 60 y cerca de los máximos de los años 30’s. ¿Final de la fase? En 2025, posiblemente.

Por otro lado, al coger el Per promedio ajustado de inflación (CAPE) de los últimos 10 años corregidos de inflación –para evitar distorsiones-. No parece razonable pensar que tenemos un fuerte movimiento al alza en las bolsas. Por tanto, conviene ser extremadamente cauto porque, lo que nos dicen de un mercado primario alcista puede ser un canto de sirena.

Si nos acotamos a más corto plazo, observamos tres ciclos de mínimo a mínimo –porque hay cierta constancia entre mínimos del mercado, no entre máximos-. Entre 2013 a marzo de 2014 va un ciclo, por tanto, en marzo de 2014 deberíamos esperar el mínimo.

Al dividir el inverso del Per la TIR del bono de EEUU a 10 años, vemos que la bolsa no está cara, pero es porque tenemos unos bancos centrales forzando tipos de interés. En cuando haya normalización de los tipos de interés -2 puntos por nivel de inflación- el bono se puede ir al 6% de rentabilidad y la bolsa pasa a estar más cara que en el crac del 29. Con un tipo al 5%, la bolsa estaría cara. Con un tipo al 4%, que también sería algo ficticio en una situación de normalidad de los tipos, también tendríamos una bolsa cara. Por tanto, la bolsa está en términos de rentabilidad cara y ahora estamos en una situación manipulada.

No sé cuándo se va a producir la caída o se va a iniciar el mercado bajista porque los bancos centrales están teledirigiendo los mercados, pero hay que advertir que la bolsa está cara y aún no hemos acabado el ciclo. Quedan años duros que suelen ser asumidos por la sociedad. Incluso habrá negocios que van a pasar a la historia (medios de comunicación, industria del ocio…). Tenemos hasta el 2028.

Por tanto, hacer cartera a largo plazo con valoraciones actuales no es bueno. Deberíamos esperar que el mercado cayera mucho, como el bajista de 2007, para hacer una cartera a largo plazo. De hecho, si esto se pone feo, habría que buscar el lado corto. De hecho, los ratios CAPE y Q nos dicen que esto se tiene que ir muy abajo, que el mercado se puede desplomar

Por todo, si vimos un final de la crisis el 28 de marzo del 42, la siguiente estaría finalizando en el 2028, para tener un ciclo comparable al primero. Esto es una conjetura, nada más.

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