Llega algo de alegría a las bolsas americanas. El culpable de esta inyección de optimismo se llama China, después de negar que esté revisando su exposición a la deuda soberana de los países de la zona euro. Ante este escenario, el Dow Jones de Industriales repuntó un 2,85 por ciento hasta los 10.258,99 puntos, el S&P500 avanzó un 3,29 por ciento hasta colocarse en los 1.103,06 puntos mientras el tecnológico  Nasdaq sumó un 3,73 por ciento hasta los 2.277,68 puntos.
Números verdes en Wall Street. Los índices al otro lado del Atlántico se vistieron de verde después de que China negara que estaría revisando sus inversiones en el continente europeo. Algo que inyectó de optimismo a los mercados. El promedio industrial Dow Jones ganó 284,54 puntos, o un 2,85 por ciento, 10.258,99 unidades. El índice Standard & Poor's 500 avanzó 35,11 puntos, o un 3,29 por ciento, a 1.103,06 unidades. El índice Nasdaq Composite escaló 81,80 puntos, o un 3,73 por ciento, a 2.277,68 unidades.

La declaración de China fue un catalizador suficiente para atraer a los compradores al volátil mercado de acciones, que cayó abruptamente esta semana porque los inversionistas temían que los problemas de deuda de Europa se transformen en una nueva crisis financiera global.

Las miradas se dirigeron también para el sector de la tecnología. Las acciones de Microsoft escalaron un 4 por ciento a 26 dólares, un día después de ceder su posición a Apple como la mayor empresa de tecnología por capitalización de mercado.

FBR Capital Markets mejoró su recomendación para las acciones de Microsoft a "desempeño sobre el promedio del mercado" porque ve una mejora de los fundamentos de la firma.