Una antigua central nuclear china para uso militar, la Planta 816 en la municipalidad de Chongqing (centro de China), ha sido reconvertida en una atracción para los turistas, informó hoy Radio Internacional de China.
La central abandonada, abierta al público desde el fin de semana y construida en el interior de la tierra, es además la cueva artificial más grande del mundo, según la prensa oficial del país asiático.