“Las cajas de ahorro se han convertido en el látigo que azota de la Bolsa del mismo modo que los bancos globales han vuelto a poner los índices boca abajo. La intervención de CajaSur, y ya van dos, demuestra que las amenazas traspasan, con frecuencia, la frontera para convertirse en hechos ciertos. O sea, que muchas cajas de ahorro están tan mal o peor que lo que nos dicen. Miedo en Bolsa, por tanto, al delicado estado de salud de un sector que se reordena a marchas forzadas, tarde, mal y nunca, y miedo a su cartera de participaciones. No es de recibo pedir dinero al contribuyente, llegado el caso, cuando las cajas tienen papel para liquidar algunos asuntos propios”, dice el analista de un banco.
Las participaciones de las cajas de ahorro es una de las amenazas más importantes para un grupo destacado de valores cotizados en la Bolsa española. Ya lo hemos visto en los casos de SOS, Colonial, Metrovacesa, Martinsa, ahora en Ebro Puleva...cuando las cajas venden o ejecutan garantías las cotizaciones caen a plomo y luego resulta más difícil, en algunos casos imposible, volver a ponerlas en el sitio anterior. Las advertencias sobre la mala salud del sector llegan de todas partes. Desde principio de año se ha reiterado que la crisis económica puede agotar las reservas del sector financiero español.

Hemos escrito en lacartadelabolsa que así lo cree el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha analizado la solvencia de bancos y cajas de ahorros y sus potenciales necesidades de capital adicional dentro de su revisión anual sobre la economía española. La buena noticia es que el capital extra que necesitarían esas entidades para seguir operando es de 3.200 millones de euros, una cifra relativamente pequeña si se compara con el tamaño del sistema financiero español. El FMI, que prevé que la recesión dure hasta 2010 y que la tasa de paro roce el 20%, calcula que, antes de que estallara la crisis del crédito, el sector financiero español contaba con un exceso de reservas de 24.000 millones de euros.

El FMI teme que este colchón, que hasta ahora ha permitido al sector sortear la crisis sin turbulencias extremas (salvo la intervención de Caja Castilla-La Mancha), puede evaporarse si se cumplen sus previsiones. El Fondo ha llegado a esta conclusión tras realizar un test de estrés a las 53 principales entidades financieras españolas (ocho bancos, cuarenta cajas de ahorros y cinco cooperativas),


En cualquier caso, los vencimientos de deuda someterán a presión al sector en pleno proceso de consolidación y pueden suponer un escollo para la reactivación del crédito. Tras un año complicado en los mercados de capitales, en el que muchas entidades han tenido que valerse de los avales otorgados por el Gobierno para poder satisfacer sus necesidades de liquidez, las cajas de ahorro deberán seguir haciendo un esfuerzo considerable durante 2010 y los dos años próximos para refinanciar vencimientos récord de deuda.

Un grupo de 40 cajas tiene que devolver este año 30.734 millones de euros entre bonos senior (de mayor calidad, pero sin garantía), cédulas (deuda con el respaldo de un paquete de créditos hipotecarios y del balance de la entidad) y cédulas multicontribuidas (emitidas a través de un fondo de titulización por un grupo de entidades). Este volumen supone un incremento del 19,6% respecto a los 25.695 millones de 2009 o de casi el 48% frente a los poco más de 20.800 millones de 2008.

Mucha tela que cortar

Las cajas de ahorro cuentan con una cartera de participaciones en Bolsa por valor superior a los 30.000 millones de euros, que equivale, en la práctica, a cerca del 5% de la capitalización de la bolsa española. Esta cartera llegó a valer más de 50.000 millones antes de la caída bursátil del año 2008. Los expertos han vuelto a advertir del peligro potencial que para el mercado español supone este hecho, por lo que recomiendan seguir con cautela y a mucha distancia, aquellos valores que más enredados están en la madeja de estas instituciones. Destacan, del mismo modo, que la mayor parte de las entidades contribuyeron al gran calentón de la Bolsa española, que precedió al retroceso posterior. Principalmente, en lo que afectó a las valoraciones de las inmobiliarias, ahora con caídas a plomo, hasta mínimos históricos.

Los expertos destacan, en este contexto, que no todas las participaciones están potencialmente a la venta, porque contablemente, se distingue que un activo está disponible para la venta cuando la entidad controla menos del 20% del capital. Desde este enfoque, las cajas de ahorros tendrían más de 2.200 millones de acciones en esta situación, por un valor que ronda los 22.000 millones de euros. Por cajas, La Caixa (además, a través de su hólding de participaciones Criteria, controla el 44% de Aguas de Barcelona, el 37% de Gas Natural y el 25% de Abertis) y Caja Madrid son las que cuentan con un mayor potencial en bolsa para vender acciones, por la elevada cantidad de títulos que tienen bajo su control. Le sigue Bancaja, por su participación del 38% en Banco de Valencia.

Indra, Ebro Puleva, NH Hoteles, Abertis, Ence, Pescanova, Sos Cuétara, Iberdrola, Europac y Enagás son los valores de la bolsa española donde las cajas tienen un peso muy alto en el accionariado.

El año pasado, un informe de Fortis advertía ya de este fenómeno al indicar que podrí­a llevar al mercado a descontar negativamente en la cotización de las empresas participadas por las cajas este hecho, y destacaba que las empresas con mayor exposición a las cajas son Iberdrola, con cerca de un 20% del accionariado en manos de 13 cajas, e Indra, con un 20% repartido principalmente entre Caja Madrid y Cajastur...”

“En su lista también incluí­an General de Alquiler de maquinaria, de cuyo accionariado forma parte Caja Navarra, Cajastur y Caixanova; NH Hoteles, participada por Bancaja, Caja Madrid, Caixanova, Ibercaja y Kutxa; SOS, con Caja Granada, Caja Sur, Unicaja y Caja Sol entre sus accionistas, y Tubacex, que cuenta con la presencia de Caja Navarra...”


Por lo demás, hay entidades que participan en negocios de compañías de su zona , como el 20% que tiene Caixa Galicia en Pescanova, sin cambios desde 2007, y la BBK que lleva varios años en el accionariado de Guipuzcoano. Controla el 14,5%.

Por su parte, Unicaja, Cajasur, Cajasol y Caja Granada están presentes en el accionariado de Sos Cuétara y controlan más del 25% del capital. Además, recientemente, Caja Madrid entró en el accionariado, mediante una ampliación, y posee el 10,5% de los derechos de voto.

Otras referencias las encontramos en Caja de Burgos con participaciones importantes en Parquesol y en Campofrío, con más del 4%. En Cajasol la participación más alta es el 5% en Unipapel.

Fuente: www.lacartadelabolsa.com