El presidente de Caja España, Santos Llamas, negó hoy que el Banco de España obligase a la entidad a reformular sus cuentas de 2008 "tras una severa inspección por la que le tuvo que clasificar créditos por valor de 197 millones como de dudoso cobro". En este sentido, señaló que las cuentas de la entidad de ahorros están auditadas por Deloitte "sin salvedades" y presentadas al Banco de España con "todos los controles pertinentes" por parte de dicho organismo. Finalmente, recordó que Caja España trabaja en el seguimiento y control de la morosidad, objetivo conseguido durante los primeros meses del presente año, y recalcó que los parámetros de liquidez y solvencia de la entidad de ahorros se sitúan en niveles "óptimos", muy por encima de la media del sector.