Los directivos de Cablevision han autorizado a la compañía para que tome "todas las medidas necesarias", incluyendo la posible escisión de una o más divisiones y el pago de un dividendo regular, con lo que busca colocar el valor de sus acciones más cerca de su valor operativo. El presidente ejecutivo, James L. Dolan, cuya familia posee el 23% de la compañía, ha dicho que "tenemos mucha confianza en la fortaleza de las operaciones subyacentes y en nuestro desempeño operativo". La compañía de telecomunicaciones ha indicado que consideraría realizar recompras de acciones, así como el posible pago de dividendos.