La Comisión Europea trabaja con Francia y Alemania en la puesta en marcha de un Fondo Monetario Europeo que permita acudir al rescate de un país amenazado por una crisis de endeudamiento, como Grecia. Como contrapartida, se establecerían sanciones más estrictas para los Estados que sobrepasen los límites de déficit y deuda, como la congelación de los fondos estructurales o incluso la suspensión temporal de su participación en la eurozona. "La Comisión está dispuesta a proponer este tipo de instrumento para la UE (a imitación del Fondo Monetario Internacional)", dijo el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, a la versión en alemán del rotativo 'Financial Times'. "Estamos trabajando estrechamente con Alemania, Francia y otros países", explicó. No obstante, alertó también de que cualquier ayuda que venga de este fondo "debe ir ligada a condiciones estrictas".