El grupo automovilístico alemán BMW, formado por las marcas BMW, Mini y Rolls-Royce, vendió en todo el mundo 1,28 millones de vehículos el pasado año, lo que representa un descenso del 10,4% en comparación con 2009, informó hoy en un comunicado la filial española del consorcio. No obstante, la compañía germana incrementó sus entregas mundiales un 10,1% en diciembre, con un total de 123.751 unidades, de forma que en el último trimestre del año registró un crecimiento del 7,7%, según el responsable de Ventas y Marketing del grupo, Ian Robertson. En el marco del Salón Internacional del Automóvil de Detroit, Robertson avanzó que BMW espera alcanzar este año un crecimiento "de un dígito". "Empezamos el año con cierto optimismo, a pesar de que seguimos sintiendo los efectos de la crisis económica global", agregó.