El movimiento bajista de BME nacido a mediados de este año viene deteriorando de forma grave el impulso alcista nacido tras los mínimos de 2016.

Dicho deterioro deBME se agrava por el precedente de las caídas experimentadas en el año 2015, pudiendo ser el actual parte de una estructura continuista de entonces. A corto plazo el precio presenta dos zonas bien delimitadas, una en 33 euros y la más importante en el corto plazo en niveles de 30 euros, debajo de los cuales la debilidad es patente.

El valor entra, además, en una dinámica de peor comportamiento relativo respecto al mercado.

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