El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke ha declarado que un estímulo monetario adicional podría estar justificado porque la inflación está demasiado baja y el desempleo es demasiado elevado. 

Sin embargo, el mandatario de la Reserva Federal también ha confirmado que  “las medidas no convencionales tienen costos y limitaciones que deben tomarse en cuenta al juzgar si deben adoptarse y cuán enérgicamente”. Al tiempo que no ofreció nuevos detalles sobre cómo la Fed adoptaría tales estrategias ni aseguró que el banco central dispondrá alguna medida en su reunión del 2 y 3 de noviembre.

Con los motivos sobre la mesa para mayores acciones, Bernanke ha admitido que el banco central podría expandir las compras de activos o cambiar el lenguaje de su comunicado. Después de reducir los tipos de interés casi a cero y comprar títulos valores por 1,7 billones de dólares, los estrategas monetarios están conversando sobre expandir la hoja de balance de la Fed comprando bonos del Tesoro y estrategias para elevar las expectativas de inflación, según las minutas de la reunión del 21 de septiembre del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal.  Sea cual sea la decisión final, Ángel de Benito, gestor de Banif Gestión reconoce que "los inversores no sabemos a que atenernos porque por un lado tenemos una situación que obliga a la FED a tomar medidas extraordinaria - ya que la economía no está tan bien- pero la inyección monetaria podría hacer subir a los mercados". Este experto reconoce que en esta disyuntiva es difícil tomar una postura agrevisa "pero si es más floja la intervención, posiblemente la subida de los mercados se quede frenada".

Y es que la situación de los mercados interesa, y mucho, al organismo federal. Aunque hay un clima alcista, esta no es propiciado porque la economía vaya mejor, o las compañías estén operando "sino porque se va a inyectar dinero". De Benito confirma que los resultados empresariales están siendo mixtos y hasta ahora no hay dudas de que las compañías estén haciendo bien su trabajo "pero es necesario que no se sustente en reducción de costes sino en incremento de ventas.  Para ello lo que se necesita es una moneda débil para buscar esos mercados fuera, y esa es la guerra en la que nos vemos inmersos".