Dos días, en vez de uno, y en septiembre, no hoy. Las medidas de estímulo económico por parte de la FED tendrán que esperar, al menos hasta septiembre. El mandatario de la Reserva Federal vuelve a dejar así  dudas en torno a las herramientas para estimular a la economía aunque deja claro ,eso sí, que no habrá un nuevo programa de recompra de bonos.
Deja claro que la FED estará ahí si el mercado lo necesita pero no será ahora cuando se tomen las medidas de estímulo económico. Ben Bernanke da así carpetazo a las dudas generadas durante las últimas semanas sobre si habría un tercer plan de recompra de  bonos - Quantitative Easing III-  para favorecer al crecimiento. 

"El Comité continuará evaluando las perspectivas económicas en función de la información que llegue y está preparado para utilizar sus herramientas como sea apropiado para promover una recuperación económica más fuerte en un contexto de estabilidad de precios", añadió. El mandatario de la  FED ha admitido que es difícil juzgar el impacto sobre la economía de la reciente debilidad del mercado de renta variable, los problemas sobre el techo de gasto de EEUU y la crisis de deuda soberana europea. Pero lo que sí tiene claro es que no se prevé un nuevo programa de recompra de bonos. Sin embargo, se ha apresurado a confirmar que la variedad de  opciones se discutirán en la próxima reunión del organismo en septiembre.  Respecto a esta reunión, ha anunciado que la Fed ha decidido ampliarla a dos días (20 y 21 de septiembre) para revisar los pros y las contras de incluir mayores estímulos.

La economía seguirá recuperándose


Con todo, ha asegurado que la Fed espera "una moderada recuperación" en la economía durante el segundo semestre del año culpando a factores temporales - como los precios de las materias primas o el terremoto de Japón- de ser parte de la debilidad de la economía hasta junio.   Además, el presidente de la Fed se ha mostrado crítico con el Congreso de EEUU, manteniendo que el debate sobre la deuda ha castigado a la economía.

Hay que recordar que la última decisión importante de la Fed este verano, la promesa de mantener los tipos bajos hasta mediados de 2013, se tomó con la mayor división en la historia de la institución, que ve como la economía estadounidense no se reactiva lo suficiente como para crear empleo de manera consistente.  En línea con sus últimas declaraciones, Bernanke aseguró que la inflación no supone ninguna amenaza y que el verdadero problema al que se enfrenta EEUU es el "extraordinariamente alto" nivel de desempleo.

Hace un año, en el mismo simposio, Bernanke sentaba las bases para el famoso QE 2, programa de relajación cuantitativa a través de la compra de bonos. El  mensaje que, para muchos expertos, estaba condicionado al dato de PIB que se ha publicado a las 14.30 horas. Una referencia que se ha revisado a la baja, al confirmar un crecimiento del 1% en tasa anualizada, desde una estimación inicial del 1.3%.

La renta variable, en números rojos

Las declaraciones de Bernanke no parecen haber saciado la sed de los inversores que, cuanto menos, esperaban algo más de rotundidad en el mensaje.  Y más después de que el departamento de Comercio de Estados Unidos haya vuelto a rebajar al 1% - desde el 1.3% previo- el crecimiento interanual del PIB en el segundo timestre. De ahí que los mercados bursátiles hayan incrementado sus pérdidas tras las palabras del presidente de la FED.  Al otro lado del Altántico, el Dow Jones pierde un 1.26% y pone en jaque los 11.000 puntos. El S&P 500 descuenta más de un 1% y marca los 1.146 puntos en tanto que el tecnológico logra ligeras ganancias del 0,14%.

En Europa, las cosas no pintan mucho mejor. Apenas una hora antes de que los mercados cierren sus puertas, el Ibex 35 amplía hasta el 2.26% sus caídas, que le llevan a los 8.121 puntos. El DAX pierde un 2.6% y cotiza en los 5.434 puntos, el CAC-40 supera el 3% de penalización - lo que le lleva a los 3.024 enteros- en  tanto que el Eurostoxx cuenta pérdidas del 3.3% que le arrastran hasta los 2.142 puntos.