El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, pareció el martes respaldar los esfuerzos de la Casa Blanca para estimular la economía del país, al afirmar que son necesarias ahora medidas agresivas para evitar una calamidad económica. "Al respaldar los gastos privados y públicos, el paquete fiscal debería otorgar un impulso a la demanda y a la producción en los próximos dos años como también mitigar la pérdida general de empleos e ingresos que de otra forma ocurriría", sostuvo Bernanke en un testimonio preparado con anticipación para se entregado al Comité de Presupuesto del Senado.
Recientemente, el presidente Barack Obama convirtió en ley un plan de estímulo fiscal de US$787.000 millones, que contempla gastos en infraestructura, ayuda a los estados y recortes impositivos. La aprobación en el Congreso prácticamente no recibió el voto de los legisladores republicanos, lo que hace más significativos los comentarios de Bernanke, debido a que el funcionario se desempeñó en el 2005, antes de tomar el timón del banco central, como el principal economista del ex presidente George W. Bush.

El producto interno bruto de Estados Unidos se contrajo un 6,2% en el último trimestre, informó la semana pasada el Departamento de Comercio, su mayor contracción desde inicios de los 80.  "Los recientes indicadores (económicos) a corto plazo muestran pocas señales de una mejora", afirmó Bernanke, al destacar niveles más altos en las solicitudes de beneficios de seguro por desempleo desde mediados de enero, "lo que sugiere que las condiciones en el mercado laboral podrían haber empeorado aún más en las últimas semanas".

En tanto, las empresas "han aparentemente recortado significativamente sus planes de gastos de capital", añadió Bernanke, mientras que la contracción de las economías extranjeras parece estar ampliándose. Bajo ese escenario, "estamos en una mejor posición si actuamos agresivamente hoy para resolver nuestros problemas económicos", dijo el titular de la Fed. La alternativa, advirtió, "podría ser un prolongado episodio de estancamiento económico que no sólo contribuiría a un deterioro mayor de la situación fiscal, sino que también implicaría una menor producción, empleos, e ingresos por un período extendido". 

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, aseguró hoy ante el Congreso que la recuperación económica dependerá de la rapidez con que se logre la estabilidad del sector financiero, aunque ha habido progresos.
"Aunque las perspectivas de la económica a corto plazo son desalentadoras, con el tiempo, un número de factores deben promover el regreso de ganancias sólidas en la actividad económica, en el contexto de una inflación baja y estable", afirmó Bernanke ante el Comité de Presupuesto del Senado.

Según Bernanke, la eficacia de las acciones emprendidas por la Reserva Federal, el Departamento del Tesoro y otras entidades gubernamentales para restablecer un "grado razonable" de estabilidad financiera "serán factores determinantes del tiempo y fortaleza de la recuperación" económica. "Si las condiciones financieras mejoran, la economía se verá cada vez más respaldada por los estímulos fiscal y monetario, los efectos benignos de la pronunciada caída en los precios energéticos desde el verano pasado, y el mejor alineamiento de los inventarios empresariales y ventas, así como la mayor disponibilidad del crédito", vaticinó Bernanke.

"Es mejor que actuemos de forma robusta hoy para resolver nuestros problemas económicos; la alternativa sería un episodio prolongado del estancamiento económico que sólo contribuiría a un mayor deterioro de la situación fiscal", advirtió el presidente de la Reserva Federal.