Los grandes déficit comerciales de Estados Unidos con los países desarrollados, aunque menores que hace dos años, siguen siendo una amenaza para la economía mundial, advirtió el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en un discurso en el que hizo un llamamiento a las autoridades estadounidenses y asiáticas a abordar el problema. Sus comentarios -en los que pidió a los líderes de Asia desarrollar mejores sistemas de pensiones e incrementar el gasto fiscal y al gobierno del presidente Barack Obama resolver el déficit presupuestario- reflejan un creciente consenso entre las autoridades mundiales sobre la necesidad de "equilibrar" el crecimiento económico mundial para que dependa menos de los consumidores estadounidenses.