El Banco Central Europeo (BCE) mantendrá mañana los tipos de interés en el 4%, aunque los volverá a subir en septiembre, para hacer frente al repunte de la inflación que se espera tras el verano, según los pronósticos de los mercados. De los 52 expertos de institutos de crédito encuestados por la agencia Dow Jones, todos coincidieron en que el BCE dejará inalteradas las tasas este mes. Al mismo tiempo, 45 de estos analistas pronosticaron que el precio del dinero en la eurozona se situará a finales del tercer trimestre de este año en el 4,25%.
Tras haber elevado los tipos de interés en 25 puntos básicos en junio, el BCE hizo hincapié recientemente en que la política monetaria de la entidad aún se encuentra "del lado expansivo, con una condiciones financieras favorables, un crecimiento del crédito y del dinero vigoroso, así como una amplia liquidez". Algunos miembros del consejo de gobierno del BCE han recalcado que las tasas pueden aumentar más, como el nuevo presidente del banco central esloveno, Marko Kranjec, quien consideró que existe una "posibilidad considerable" de una o dos subidas más este año, según el banco alemán Commerzbank. También el presidente del Bundesbank alemán (emisor), Axel Weber, afirmó que la política monetaria del BCE está "lejos de ser restrictiva", en tanto que el presidente del banco central holandés, Nout Wellink, señalaba que tiene "la impresión de que las subidas no han llegado a su fin". Los analistas de la entidad alemana Bayern LB consideraron probable que el banco europeo incremente las tasas en septiembre, debido al previsible repunte de la inflación en el cuarto trimestre, la positiva evolución del mercado laboral de la eurozona y la alta ocupación de las capacidades de producción de las fábricas. Los expertos esperan que el Indice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se incremente después del verano, hasta superar el 2%, por un efecto de base relacionado con el abaratamiento del petróleo en esas fechas del año pasado. En junio, el IPCA se mantuvo en el 1,9%, la misma tasa que en mayo, según el cálculo rápido de la oficina de estadística europea, Eurostat. El banco alemán Hypovereinsbank destacó que han aumentado las presiones inflacionistas en la eurozona, ya que, junto a la energía, también suben actualmente los precios de los alimentos, a la vez que "la fuerte demanda interna incrementa el margen de las compañías para subir los precios". Además, a juicio de los analistas del banco público regional alemán WestLB, el positivo desarrollo de la economía en la zona del euro en el segundo trimestre, que fue más fuerte que en los tres primeros meses del año, "es razón suficiente para que el BCE continúe sin perder de vista los riesgos inflacionistas". La Comisión Europea (CE) afirmó en su informe trimestral sobre la economía de la eurozona, publicado esta semana, que la coyuntura de la zona euro avanza con "paso saludable", impulsada por la fuerte demanda interna y, en especial, por las inversiones. Las proyecciones macroeconómicas trimestrales más recientes del Eurosistema prevén que el Producto Interior Bruto (PIB) de la eurozona crecerá entre el 2,3 y el 2,9% en 2007. Algunos expertos creen que el BCE dejará inalteradas las tasas tras el alza de septiembre, si bien otros analistas pronostican que las subirá de forma moderada una segunda vez más este año, previsiblemente en diciembre.