El Banco Central de Islanda mantuvo el jueves los tipos de interés al 12% tras varios meses de recortes en el precio del dinero, lo que ha sorprendido a los expertos, que esperaban un descenso de medio punto porcentual. La decisión de la entidad se produce después de que la divisa islandesa, la corona, haya empezado a afrontar nuevas presiones y tras la subida de la inflación en junio. El banco central recortó sus tipos de interés en 600 puntos básicos en primavera por la estabilidad de la corona y a la remisión de las presiones inflacionistas, después de que la tasa se disparase hasta el 20% tras detonarse la crisis financiera en otoño. En el mercado se rumorea que los responsables de política monetaria podrían tener que replantearse las últimas rebajas de tipos en caso de que la divisa siga presionada.