El Gobierno argentinoha anunciado su intención de prohibir a Repsol YPF y al resto de petroleras en el país la exportación de combustibles líquidos, gasolina y gasóleo y ha ordenado que los precios de estos productos vuelvan a su coste del pasado 31 de octubre. De esta manera, y por el tiempo que decida el Ejecutivo, la venta del petróleo refinado al exterior no se podrá realizar, por lo cual el combustible se volcaría así al mercado interno, que sufre un déficit de estos productos y un aumento considerable de precios.