El ministro brasileño de Asuntos Exteriores, Celso Amorin, señaló hoy que el G-20 constata "de alguna manera" que el sistema financiero "no podía continuar basándose en la economía de los países ricos".

El G20 es "un grupo adecuado para tratar la creación de las instituciones financieras internacionales", pero se debe atender también a las diferentes realidades de otros países, apuntó Amorin, tras reunirse con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.

En este sentido, abogó por que los países africanos tengan más presencia en la cumbre del G20, donde sólo participará Sudáfrica, para que "la representación sea más democrática y se encuentren soluciones eficaces para la crisis".