El ministro brasileño de Exteriores, Celso Amorim, afirmó hoy que "el G8 está muerto como grupo político de decisión" puesto que "ya no representa nada" y no es una instancia válida para ocuparse de la reforma del sistema financiero. "No se puede prescindir" de países emergentes como Brasil, China o India en este tipo de cuestiones, teniendo en cuenta su creciente peso económico, argumentó Amorim, que participó en la capital francesa en el seminario del décimo aniversario de la Cátedra Mercosur del Instituto de Estudios Políticos de París.