Tras dos trimestres consecutivos de caída del PIB, las cifras preliminares de crecimiento de la economía del Área euro durante el cuarto trimestre de 2012 muestran la contracción trimestral más acusada del año (-0,6%), reflejando la prevista corrección del PIB de Alemania (también -0,6%; la debilidad de los indicadores de frecuencia mensual ya lo anticipaban) y la recaída en Francia (-0,3%).

En efecto, cuando uno analiza la contribución a la evolución del PIB del Área euro de cada país, en esta ocasión, y a diferencia de trimestres anteriores, las dos principales economías de la zona han acusado la debilidad del resto de países, especialmente Italia y España, por ser las más grandes en tamaño y por la relevancia de los vínculos comerciales. En cuanto a la periferia, el PIB de Portugal sufre la mayor caída (-1,8%), mientras que en Italia y España cae un 0,9% y 0,7% respectivamente.

Ahora bien, ¿qué podemos esperar en adelante? Sin prácticamente datos de actividad real (comúnmente conocidos como “hard data”) correspondientes al primer mes de 2012, hay que fijarse en lo que nos dicen los indicadores adelantados de actividad (principalmente de clima empresarial, conocidos como “soft data”), como verdaderos termómetros que sirven para medir la situación de una economía.

Los primeros indicadores adelantados de enero, entre los que destaca como siempre el PMI composite (indicador compuesto por el índice de manufacturas y servicios), muestran una ligera mejora desde mínimos. El PMI se ha situado en 48,6 puntos, un nivel que es máximo desde marzo de 2012, aunque todavía es compatible con una ligera caída del PIB (-0,1%) en el primer trimestre de 2013: como he comentado en otras ocasiones, la relación histórica entre el indicador y el crecimiento trimestral del PIB indica que un nivel por debajo de los 50 puntos en el PMI es compatible con una caída del PIB en el trimestre. Otros indicadores importantes como el IFO alemán, indican recuperación de la principal economía europea y de las expectativas para la economía mundial, en parte gracias a la reactivación de las economías asiáticas.

Descontada por el mercado la recesión en el Área euro al menos durante dos trimestres más, la gradual mejoría de EEUU, la consolidación de la recuperación asiática (principalmente China), y el apoyo de las políticas monetarias ultra expansivas de los bancos centrales, deberían ser argumentos de soporte para los mercados bursátiles. China y Europa, incluyendo los emergentes del Este, son los mercados que presentan más atractivo en términos de valoración. Sobre China ya escribí la semana pasada, así que en esta ocasión como idea de inversión en fondos muestro el Invesco European Equity Fund, como buena alternativa dentro de la categoría de renta variable Europa.

Evolución y comparativa del fondo Invesco European Growth Equity con el índice MSCI Europe


Fuente: AllfundsBank