El Parlamento alemán (Bundestag) aprobó una ley que permitirá a los bancos sacar de sus balances los llamados activos tóxicos a través de la creación de "bad banks" (bancos malos). Tanto los bancos privados como las cajas de ahorro y los bancos propiedad de los estados federados podrían recurrir a la figura de los "bad banks" para liberarse de los activos tóxicos que son considerados como una de las principales causas de la crisis financiera internacional. La medida tiene por objeto facilitar el flujo de liquidez para que las empresas puedan seguir recibiendo créditos en la medida en que lo necesitan. Según cálculos del Gobierno alemán, los balances de los bancos tienen de momento el lastre de activos tóxicos por valor de unos 230.000 millones de euros. El Bundesrat, cámara de representación regional, deberá ratificar la ley el 10 de julio.