Las principales bolsas europeas abren la primera sesión de la semana en negativo, lastrada por las importantes caídas registradas el viernes en Wall Street y esta madrugada por el Nikkei de Tokio. El euro se mantiene en los 1,13 dólares, mientras los precios del petróleo vuelven a bajar.

Las bolsas europeas se contagian de las caídas de Wall Street y Tokio

Apertura con descensos de los principales índices del Viejo Continente, después de que ya cerrasen la jornada del viernes con descensos, después de que el viernes se publicase en la eurozona y sus dos principales economías, Alemania y Francia, de unos índices adelantados de actividad correspondientes al mes de marzo, los conocidos como PMIs, cuyas lecturas quedaron muy por debajo de lo esperado por los analistas.

Así, en la apertura de la sesión de hoy Fráncfort baja un 0,37%; Londres, un 0,55%, París, un 0,88% y Milán, un 0,28%. EL Euro Stoxx 50 cede un 0,39%.

Por su parte, Wall Street cerró el viernes con fuertes pérdidas, en una jornada marcada por el temor a la ralentización económica global y por la breve inversión de la curva de rendimiento de la deuda pública en EEUU. El Dow Jones bajó un 1,77%; el S&P 500, un 1,90% y el Nasdaq, un 2,5%.

Además, el Nikkei, principal índice de la Bolsa de Tokio, ha sufrido hoy un recorte del 3,01%, hasta 20.977,11 puntos, debido a las preocupaciones sobre el crecimiento económico global que ya impactaron a Wall Street en la sesión del viernes. El índice ha cerrado en su nivel más bajo desde mediados de febrero tras registrar su mayor caída diaria desde finales de diciembre.

Una jornada más, la atención de la renta variable europea se centra en la salida del Reino Unido de la Unión Europea; mientras la primera ministra, Theresa May, se enfrenta a un posible complot de los ministros para derrocarla y el parlamento se prepara para tomar el control del Brexit de manos del gobierno, según apunta la agencia Reuters.

“Con May humillada y debilitada, algunos ministros insistieron en que ella y el gobierno británico todavía estaban a cargo del país, y que la mejor opción era todavía que el parlamento ratificara el acuerdo de divorcio del Brexit que ya fue rechazado tajantemente en dos ocasiones” informa la agencia.

Según publica el Sunday Times, 11 ministros principales habían acordado que la primera ministra debería retirarse, advirtiendo de que se había convertido en una figura tóxica e irregular cuyo juicio se había desvanecido. Los líderes de la UE han retrasado hasta el 22 de mayo la salida del Reino Unido de la UE siempre que el plan de May sea aprobado. De no ser así, la fecha se adelanta hasta el 12 de abril.

Por su parte, el presidente del banco central finlandés, Olli Rehn, ha señalado al periódico alemán Die Welt, en una entrevista publicada hoy que el riesgo de que Reino Unido abandone la Unión Europea sin acuerdo es el mayor que enfrenta la economía de la zona euro en el corto plazo.

"En el corto plazo, el Brexit es de seguro la amenaza más grande", ha dicho Rehn, que ocupa un asiento en el consejo de gobierno del Banco Central Europeo, añadiendo que el BCE ha hecho preparativos en conjunto con el Banco de Inglaterra para disipar las turbulencias en el caso de que ocurra un Brexit desordenado, es decir sin un acuerdo de divorcio entre las partes.

Consultado sobre los riesgos de una recesión en la zona euro, Rehn -que ha sido nombrado como un potencial candidato para sustituir al actual presidente del BCE Mario Draghi- dijo: "El crecimiento de hecho se ha desacelerado significativamente y debemos estar preocupados por la economía".

En cuanto a la agenda macroeconómica de hoy, destaca la publicación de los índices de clima empresarial alemanes del mes de marzo, los conocidos índices IFO, que servirán para conocer qué es lo que piensan los empresarios sobre el estado actual y el devenir de la economía alemana.

En la apertura de la sesión, el euro avanza frente al dólar y se intercambia a 1,130 billetes verdes.

En el mercado de materias primas, los precios del petróleo bajan en torno al 0,5%. El Brent de referencia en Europa se deja un 0,51%, hasta los 66,41 dólares por barril, al tiempo que el West Texas estadounidense cede un 0,58%, hasta los 58,70 dólares.