1.929 empresas del sector de la construcción se declararon en concurso de acreedores en el ejercicio 2009, con una deuda total de 11.893 millones, según la estadística anual del Colegio de Registradores de la Propiedad.


Eso sí, este pasivo de las constructoras e inmobiliarias es un 40% inferior al de casi 20.000 millones que sumaron las insolvencias registradas en 2008. Este hecho responde a las suspensiones de pagos de grandes inmobiliarias en ese ejercicio.