Wall Street está cada vez más preocupado por el gasto de capital de las grandes empresas tecnológicas. El 22% de los gestores de fondos globales creen ahora que las empresas están invirtiendo demasiado en gastos de capital (CapEx), el segundo porcentaje más alto registrado hasta la fecha.

En los 20 años anteriores a la realización de la encuesta, los gestores de fondos nunca se habían preocupado por la sobreinversión de las empresas.

Y, hablando de éstas, ¿vemos un motivo de esperanza para las grandes tecnológicas? Se ha roto la correlación entre los 7 Magníficos y el S&P 500.

Si hay un sector que está rindiendo, seguramente, mejor de lo esperado, hay que mencionar a las acciones del sector energético están experimentando un auge histórico. El índice energético S&P 500 ha alcanzado 20 máximos históricos en lo que va de 2026, la mayor cantidad en un solo año desde 2013. En comparación, la racha más larga de los últimos 36 años fue de 41 máximos históricos en 2007.

En lo que va del año, el índice energético S&P 500 ha subido un 29%, encaminándose a su mejor rendimiento anual desde 2022.

Precisamente, el aumento de la demanda eléctrica en EEUU está transformando el panorama energético y creando una amplia gama de oportunidades de inversión. Tras una década de estancamiento en el consumo, los proveedores de energía se están transformando en impulsores del crecimiento, a medida que los gigantes tecnológicos y otras empresas compiten por asegurarse un mayor suministro energético, señalan desde Capital Group.

La clave de todo esto es la rápida expansión de los centros de datos de IA, las nuevas instalaciones de fabricación y las redes de vehículos eléctricos. Los centros de datos representan alrededor del 4% del consumo eléctrico de EEUU, pero las estimaciones sugieren que esa cifra podría aumentar hasta el 9-14 % para 2030, señalan.

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