
Aumentan las apuestas bajistas de los fondos de cobertura sobre las acciones estadounidenses. Las posiciones cortas de los fondos de cobertura en productos estadounidenses, incluidos los futuros sobre índices y los ETF, representan hasta el 11% de la exposición total en Estados Unidos, el nivel más alto desde el mercado bajista de 2022.

Además, el apalancamiento entre los fondos de cobertura está cerca de un máximo histórico, impulsado principalmente por las continuas posiciones cortas y de cobertura mediante futuros de índices y ETF.
Además, la semana pasada fue la primera de salidas netas de los ETF de renta variable desde hace 10 meses.

Y es que los movimientos de los precios del petróleo se han convertido en el principal termómetro de las acciones. La correlación de 10 días entre los futuros del S&P 500 y del petróleo crudo WTI bajó a -0,6, la lectura más negativa desde octubre. Esto significa que cuando los precios del petróleo suben, las acciones bajan, y viceversa.

Históricamente, este patrón se mantiene durante los conflictos geopolíticos, con las acciones correlacionadas negativamente con el petróleo en 6 de los últimos 8 eventos importantes. Las peores caídas del S&P 500 fueron del -19,3% durante la Revolución libia de 2011 y del -15,9% durante la Guerra del Golfo de 1990.
Precisamente, si hablamos de petróleo, tenemos que mencionar que las exportaciones anuales de petróleo crudo de EEUU en 2025 disminuyeron un 3% con respecto a 2024, lo que supone la primera disminución anual desde 2021.


