
Añadir Estrategias de Inversión en Google
El año no comenzó de forma plácida para la bolsa estadounidense. El S&P 500, que había cerrado 2025 en la zona de los 6.845 puntos, sufrió una fuerte corrección durante el primer trimestre y llegó a marcar un mínimo anual de 6.316,91 puntos el pasado 30 de marzo.
Desde entonces, la historia cambió por completo. El índice inició una recuperación que le permitió no solo recuperar todo el terreno perdido durante los primeros meses del ejercicio, sino también superar sus anteriores máximos y entrar en territorio de récord. La remontada llevó al S&P 500 hasta los ,70 puntos durante la sesión del 13 de agosto, su máximo intradía de 2026. Ese mismo día estableció también su máximo histórico de cierre, en 7.798,99 puntos. El movimiento supone una diferencia de casi 1.500 puntos desde los mínimos de marzo y una subida cercana al 24% entre el suelo anual y el máximo alcanzado en agosto. En el conjunto del ejercicio, la ganancia del índice ronda actualmente el 12%.
Sin embargo, después de tocar techo en agosto, el S&P 500 ha entrado en una fase de mayor consolidación. Al cierre del pasado 18 de septiembre se situaba en 7.650,50 puntos, todavía apenas un 2% por debajo de su máximo histórico de cierre.
La evolución del índice durante 2026 dibuja así dos movimientos claramente diferenciados. El primero fue la corrección del primer trimestre, el segundo, mucho más intenso, ha sido la recuperación posterior. Desde el mínimo de marzo hasta el máximo intradía de agosto, el índice llegó a acumular un rebote próximo al 24%, recuperando con creces las pérdidas de los primeros meses. La fuerza del movimiento permitió al S&P 500 encadenar nuevos máximos históricos durante el verano, aunque septiembre ha introducido una pausa en esa escalada. La pérdida de impulso no ha supuesto, por ahora, un deterioro profundo de la tendencia: el índice continúa cerca de sus máximos y mantiene una ganancia de dos dígitos en el conjunto del año.
Los 7.200 puntos, el nivel que vigila Renta 4
En su análisis técnico publicado este lunes, Renta 4 sitúa en torno a los 7.200 puntos una de las principales zonas de soporte del S&P 500. La firma explica que viene utilizando este nivel desde abril y considera que su comportamiento durante junio y julio ha confirmado la relevancia de esta referencia.

Según Renta 4, existe una probabilidad del 100% de que el S&P 500 cierre por encima de los 7.209 puntos en los cierres de mayo, junio, julio y octubre contemplados en su análisis. La firma señala además que los precios por debajo de esa cota podrían constituir una zona de oportunidad de compra de cara al cierre de octubre, siempre dentro del escenario planteado por su análisis técnico.
La referencia resulta especialmente relevante porque el índice se encuentra actualmente unos 450 puntos por encima de ella. Es decir, todavía existe un colchón considerable entre la cotización actual y el nivel que Renta 4 identifica como soporte.
El comportamiento histórico también apunta a un cierre de año positivo
El segundo argumento que utiliza Renta 4 procede del comportamiento histórico del S&P 500 durante la segunda mitad del año. Desde 1970, en 25 de las 26 ocasiones analizadas el índice terminó en positivo entre el 1 de agosto y el 31 de diciembre. La mediana de la subida registrada en esos periodos fue del 8%.

Desde el 1 de agosto, el S&P 500 acumula actualmente una subida del 2,15%, según los cálculos incluidos en el informe de Renta 4. Para la firma, este comportamiento histórico apunta a que los niveles actuales podrían mantenerse de cara al final del ejercicio y constituye otro elemento de soporte para su escenario.
Renta 4 espera un rebote antes de diciembre
La tercera señal que maneja la firma vuelve a apoyarse en el comportamiento histórico del índice tras determinados niveles de mercado.
Renta 4 señala que, desde los niveles alcanzados por el S&P 500 el 10 de septiembre, existe una probabilidad del 100% de que se produzca un rebote de cierta importancia antes de tres meses, siempre que previamente las caídas no superen el 5% desde aquella fecha.
En las situaciones analizadas, la mediana del rebote se situó en el 12,70%. Renta 4 utiliza este patrón para dibujar una hoja de ruta en la que las eventuales caídas del índice quedarían contenidas y darían paso posteriormente a una recuperación antes de finalizar el año.

En definitiva, con el índice en 7.650,50 puntos al cierre del 18 de septiembre, el mercado se encuentra ahora en una zona intermedia entre las dos referencias que marcan el escenario. Por abajo, los 7.200 puntos aparecen como el soporte clave señalado por Renta 4. Por arriba, los 7.816,70 puntos representan el máximo intradía alcanzado en agosto y la principal referencia para determinar si el S&P 500 vuelve a entrar en terreno de máximos históricos. Entre ambos niveles se desarrolla ahora la batalla de la recta final del año.

