Ni subida de tipos, ni declaraciones del presidente Powell, ni actualización de las previsiones macroeconómicas. Sin embargo, en la sesión de hoy la atención se centra en la conclusión de la reunión de la Reserva Federal. El mensaje del banco central estadounidese sobre las perspectivas de inflación está en el punto de mira.

La referencia más importante de la sesión de hoy es el comunicado que publicará el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC) a la conclusión de su reunión de dos días iniciada ayer. Así, en un día en el que también los inversores dispondrán de múltiples referencias en el ámbito empresarial, ya que la temporada de publicación de resultados trimestrales continúa su marcha tanto en Europa como en EEUU, será el mencionado comunicado el que monopolice gran parte de la atención de los inversores.

El mercado no espera cambios en su politica monetaria tras conocerse el lunes deflactor del consumo privado subyacente (medida de inflación preferida de la Fed), que repuntaba hasta el 2% objetivo.

“Tendremos que esperar hasta la reunión del 13 de junio para ver la segunda subida de tipos del año, a la que previsiblemente seguirá una tercera en la última parte del año, en línea con el “dot plot” de la Fed”, explican los analistas de Renta 4. Las conclusiones de la reunión se conocerán a las 20.00 hora española.

Aunque los tipos de interés se mantendrán en los niveles actuales (1,50% / 1,75%) y no habrá compracencia posterior de su presidente, Jerome Powell, ni actualización de previsiones macroeconómicoas, sí será muy relevante el mesaje de la Fed acerca de las perspectivas de inflación.

La acerlación del IPC subyacente hasta el 2,1%, el aumento del deflactor del consumo, la progresiva subida de los salarios y el repunte del indicador de precios pagados del ISM Manufacturero pueden llevar a la Fed a mostrar unas mayores expectativas de inflación”, consideran los expertos de Bankinter.

 

 

Los analistas de Link Securities consideran que la evolución del subyacente del PCE en términos interanuales, con una tasa del 1,9% se ha situado muy cerca del objetivo del 2,0% establecido por la Reserva Federal (Fed), que considera esta variable como su principal medida de evolución de los precios. No obstante, subrayan que “la reacción del dólar fue al alza mientras que los bonos, que entendemos ya tenían descontado este factor, en principio no se inmutaron ante el repunte del PCE.

Cualquier hipotética referencia a un ritmo más rápido de subidas de tipos de interés (el mercado otorga una probabilidad del 36,6% a que se realicen 4 subidas a lo largo de 2018 frente a las 3 que estimamos nosotros) podría elevar la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años hasta niveles de nuevo superiores al 3,0%, lo que podría provocar caídas moderadas en Wall Street y mantener el eurodepreciado, en un nivel muy próximo a los 1,20 dólares.