Los futuros de Wall Street adelantan descensos de en torno al 0,5%, por el aumento de la incertidumbre geopolítica tras el lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte que ha sobrevolado Japón, por lo que los inversores buscan activos más seguros que las acciones.

Así las cosas, los futuros del Dow Jones pierden un 0,44%, los del S&P 500, un 0,55% y los del Nasdaq, un 0,78%.

Los futuros de índices de la bolsa de Nueva York ya adelantaban descensos después de que se conociera que un misil norcoreano había sobrevolado el espacio aéreo japonés, lo que se entendió como otra provocación por parte del presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un.

Los analistas destacan que el apetito por el riesgo por parte de los inversores se ha visto reducido por el lanzamiento de dicho misil, buscando refugio en activos como el oro, los bonos del Tesoro de Estados Unidos o el yen, mientras que el dólar y las acciones sufren las consecuencias.

Así las cosas, el índice de volatilidad VIX llegó a subir tras el lanzamiento un 25%, hasta los 14,16 puntos, aunque ahora se reduce hasta los 13,52 puntos, lo que suopne un avance del 18,99%.

Al otro lado del Atlántico también siguen pendientes de la evolución de la tormenta Harvey, que ha dejado al menos siete muertos en Texas mientras las lluvias siguen azotando la costa estadounidense del Golfo de México, paralizando gran parte de la producción de las refinerías del país.

Hoy se conocerá la confianza del consumidor en Estados Unidos. Los analistas esperan un ligero descenso, hasta registrar una lectura de 120,3 puntos, desde los 121,1 puntos anteriores.

En el plano empresarial, destaca el descenso del 26% de Finish Line antes de la apertura, después de que la compañía haya recortado su previsión de beneficios para el conjunto de su año fiscal, al tiempo que anunció un plan destinado a prohibir que cualquier accionista individual posea más de un 12,5% de la compañía.

Por el contrario, Best Buy sube un 4% en la preapertura tras comunicar que obtuvo unos resultados mejores de lo esperado gracias a la fuerte demanda de smartphones y dispositivos wearables.