En los primeros siete meses del año los inversores han destinado 391.000 millones de dólares a ETFs, vehículos de inversión pasiva. Una cantidad que supera los 390.000 que estos fondos consiguieron en todo el año pasado, según la consultora ETFGI.

En una entrevista con la CNBC, Deborah Fuhr, directora general de ETFGI,  explica que una de las rezones principales para este aumento es el fracaso de la gestión activa, que no está siendo capz de batir a los índices.  La experta afirma que “si miras la rentabilidad de los hedge funds en los últimos seis años y medio, su tasa de retorno ha sido inferior a la del S&P 500”.

En su opinión, los ETF’s también han ganado popularidad porque garantiza el acceso a otros activos como el oro o las acciones clase A, que no son tan fáciles de adquirir para un inversor particular.

El aumento de la popularidad de este tipo de fondo ha incrementado las críticas entre algunos gestores activos que se cuestionan si los proveedores de estos fondos podrán hacer frente a las ventas, cuando sean necesarias, aunque la experta no cree que haya problemas. Recuerda que la inversión pasiva representa solo un 11% de toda la inversión en bolsa, y que los ETF’s son una pequeña parte de ese porcentaje.

De la cantidad que se ha invertido, ETFGI explica que solo BlackRock ha dedicado 158.900 millones de dólares en su filial de ETFs iShares, mucho más dinero del que destinó en todo el año pasado, cuando invirtió 137.900 millones de dólares.

Por otro lado, Vanguard, el líder de los fondos de inversión pasivos, ha atraído 91.800 millones de dólares en su unidad de ETFs, cerca de la cota de 96.800 que alcanzó en todo 2016.