¿Alguien se atreve a decir qué va a hacer la Reserva Federal en su reunión de los días 17 y 18 de este mes? El consenso afirma que aún no va a cambiar nada; que la autoridad monetaria no va a tomar decisiones antes de que Janet Yellen tome el testigo y asuma la dirección de la FED; que lo más probable es que la retirada de estímulos se produzca en marzo. 

Pero si algo nos ha enseñado este 2013 es que los pasos de la FED son inexpugnables  y que el consenso no ha dado una. ¿Podríamos asegurar que el tapering no se iniciará en diciembre? Probablemente no, pero, ¿quién sabe?

Sobre todo si en los despachos de la autoridad monetaria están estudiando los últimos datos conocidos hoy, sobre todo los que hacen referencia al mercado inmobiliario y laboral. 

Nadie daba por hecho que el crecimiento económico en Estados Unidos tuviera una base tan resistente. Ni tan siquiera los ecos del shutdown y el miedo a un default han podido con su inercia.

Así lo demuestra, por ejemplo, el dato de creación de empleo privado en noviembre. El mes pasado se crearon 215.000 nuevos puestos de empleo, fundamentalmente en los sectores de la construcción y la industria.

El dato está muy por encima de la cifra que manejaba el consenso, que había calculado que el mes pasado se podrían haber creado 170.000 millones de puestos de trabajo. Un detalle importante, el verdadero motor de la actividad laboral estuvo en el seno de las pequeñas empresas. (Acceder a nota de prensa)

Evolución empleo privado


Unas cifras muy importantes, ya que la evolución del empleo será crucial a la hora de tomar una decisión de tapering; más, si se tiene en cuenta que la nueva presidenta de la autoridad monetaria estadounidense, Janet Yellen, es una experta en este ámbito.

También serán muy importantes los datos del sector inmobiliarios, uno de los sectores que más influyen en la generación de empleo en el país. Y tampoco han sido malas las cifras conocidas hoy. Así, en octubre se ha producido el mayor aumento en la venta de viviendas nuevas en las últimas tres décadas.

En concreto, el aumento con respecto al mismo mes del año anterior fue de un 25,4%, hasta 444.000 viviendas en este tiempo. Los datos siguen mejorando si tenemos en cuenta que, además, se ha reducido el stock de pisos nuevos puestos a la venta. En concreto, ha caído hasta 4,9 meses desde 6,4 meses en el mes anterior. A finales de octubre había a la venta 183.000 casas nuevas.

Pero no ha sido el único dato positivo en la jornada. El déficit comercial de bienes y servicios se redujo el pasado mes de octubre debido al aumento de las exportaciones en este periodo. (Ver comunicado)

Así, el déficit cayó hasta 40.600 millones de dólares, frente a los 43.000 millones del mes anterior. Esto ha sucedido porque las exportaciones crecieron más que las compras del exterior. Es decir, las ventas al extranjero se situaron en 192.700 millones de dólares y las importaciones también aumentaron, aunque algo menos, hasta 233.300 millones de dólares.

Sin embargo, no todas las cifras han sido tan positivas. Así, se ha moderado la encuesta de servicios en noviembre (ISM no manufacturero), hasta niveles de 53,9 desde el 55,4 anterior. Lo peor es que se esperaba un dato algo más elevado, hasta 55.

El consenso espera que la retirada de estímulos se produzca en marzo, aunque nadie se llevaría las manos a la cabeza si la FED volviera a sorprender.

De hecho, hoy la rentabilidad de los bonos a 10 años estadounidenses ha llegado a tocar el 2,85% después de conocerse el dato de empleo, el máximo desde el 18 de septiembre, aunque se ha replegado ligeramente tras conocerse la cifra del ISM no manufacturero. Este comportamiento del bono es similar al que tenían los treasuries cuando aún se pensaba que el tapering se produciría en septiembre.

 

Podrían server como pistas las conclusiones del libro beige de la FED que se acaban que publicar y que indican que la economía estadounidense ha seguido creciendo a un ritmo de “modesto a moderado”, exactamente igual que el pasado mes de octubre.

Afirma que la contratación ha sido muy modesta, o incluso, no se ha producido cambio en los distritos que ofrecen los datos con los que se preparan estas conclusiones.

Afirman que los contratadores se encuentran con dificultades para encontrar trabajadores cualificados, que aumentan las presiones alcistas en los salarios. Además, consideran que los nuevos requisitos a los que obliga el Obamacare podría hacer que los empresarios tuvieran reticencias a la hora de seguir contratando. (Ver comunicado)