Dow Jones busca el rebote para salir de corrección: Trump insiste en las negociaciones con Irán

Los futuros ligados al índice DOW JONES suben un 0,62% hasta los 45.448,30 puntos, mientras que los del S&P 500 suben un 0,62%, en 6.408,10 puntos. Los futuros del NASDAQ 100 suben un 0,61% hasta los 23.274,70 puntos. 

Wall Street viene de una jornada el viernes de castigo: el DOW JONES se dejó 793 puntos, o un 1,73%, el S&P 500 bajó un 1,67% y el Nasdaq retrocedió un 2,15%. Las pérdidas del Dow Jones lo llevaron a territorio de corrección (una caída de al menos un 10% desde máximos), uniéndose al Nasdaq, que entró en corrección el día anterior. A medida que la guerra en Irán se prolonga por quinta semana, los inversores que esperaban una pronta resolución del conflicto se muestran cada vez más preocupados por las consecuencias reales del mismo, entre ellas la entrada de EEUU en estanflación.

Los valores del grupo de los ‘7 Magníficos’, hace no tanto los grandes mimados del mercado, vieron evaporarse hasta 850.000 millones de dólares del mercado bursátil la semana pasada, encabezadas por la derrota de Meta y Alphabet en una demanda histórica sobre las responsabilidades de estas empresas en la lucha contra la adicción a las redes sociales.

A tener en cuenta que esta semana será más corta de lo habitual, ya que el viernes Wall Street estará cerrado por el Viernes Santo, si bien ese día se conocerá el importante informe de nóminas no agrícolas de marzo. Antes de este informe de empleo, los inversores conocerán a lo largo de la semana la Encuesta de Ofertas de Empleo y Rotación Laboral (JOLTS) y a la encuesta de empleo de la gestora de nóminas de ADP. Otra referencia muy seguida serán las ventas minoristas, que saldrán a la luz el miércoles.

Pero la atención de los inversores está puesta sobre todo en la guerra de Irán, que ha entrado en su quinta semana sin visos de un final pronto y ante mensajes contradictorios. Hoy a primera hora de la mañana el presidente de EEUU, Donald Trump, ha asegurado a través de una publicación en Truth Social que “EEUU está manteniendo conversaciones serias con un NUEVO Y MÁS RAZONABLE RÉGIMEN para poner fin a nuestras operaciones militares en Irán”.

“Se han logrado grandes avances, pero si por alguna razón no se llega pronto a un acuerdo, lo cual probablemente sucederá, y si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente al comercio, concluiremos nuestra agradable estancia en Irán volando y aniquilando por completo todas sus centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la isla de Kharg (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!), que deliberadamente aún no hemos tocado.”

Ayer Trump había asegurado que Irán había “cedido” a EEUU la mayoría de las 15 demandas que le había presentado para poner fin a la guerra. “Nos dieron la mayoría de los puntos. ¿Cómo no iban a hacerlo?”, declaró a los periodistas a bordo del Air Force One el domingo. “Vamos a pedir un par de cosas más”, señaló, si bien se negó a especificar qué concesiones había ofrecido Irán. Públicamente, Irán ha rechazado la lista de 15 puntos de alto el fuego que EEUU entregó a través de intermediarios en Pakistán, y ha respondido con cinco condiciones propias, entre ellas mantener la soberanía sobre el estrecho de Ormuz. 

Y por si fuera poca la confusión, la reciente entrada en el conflicto de los rebeldes yemeníes Hutíes amenaza con condicionar también el paso del petróleo por el Mar Rojo en un momento en que EEUU está desplegando más tropas en la región.

El resultado es que los precios del petróleo siguen disparados. Hoy los futuros del petróleo West Texas Intermediate de EEUU suben un 1,15% hasta los 100,79 dólares por barril, mientras que el Brent de referencia internacional se paga a 107,46 dólares, con un alza del 2,03%.

Uno de los grandes temores del mercado es que el alza de la energía acabe desembocando en una situación de estanflación de la economía estadounidense -es decir, menos crecimiento y más inflación- que complique mucho la labor de la Fed. Si hasta ahora el mercado esperaba al menos un recorte de tipos este año, ahora la expectativa es de que los tipos puedan incluso subir. 

En la renta fija, siempre muy sensible a las expectativas de la política monetaria, el bono estadounidense a diez años ofrece hoy una rentabilidad del 4,40%, cuando antes del conflicto se movía por debajo del 4%.

En el plano empresarial, las acciones del fabricante de aluminio Alcoa se disparan un 9% tras conocerse que dos fabricantes de aluminio de en Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos han sido blanco de ataques iraníes, lo que genera preocupación por posibles interrupciones en el suministro de este metal.

En lo que respecta a los resultados trimestrales, hay que tener en cuenta que esta semana se presentarán las cuentas de compañías del calado de Nike. El gigante de la ropa deportiva, que cae un 20% en lo que va de año, se espera que ponga sobre la mesa unos ingresos de 11.200 millones de dólares, en línea con los del mismo período del año pasado, y unas ganancias por acción de 28 centavos. El año pasado el beneficio fue de 54 centavos por acción.

También presentarán cuentas en los próximos días McCormick y ConAgra Foods, entre otras.

Subidas del 6% para Leidos en la mañana neoyorquina. Un documento remitido al regulador (formulario 13F) ha revelado que UBS Group redujo su participación en la compañía, vendiendo 58.303 acciones y conservando 533.824 acciones valoradas en aproximadamente 96.301.860 dólares.

Las acciones de Sysco caen un 2% tras acordar la compra de Jetro Restaurant Depot por un valor total de 29.100 millones de dólares. Se espera que la operación se cierre en el tercer trimestre fiscal de 2027 de Sysco, y el distribuidor mayorista de alimentos afirma que la transacción tendrá un impacto positivo inmediato.

En las recomendaciones de los analistas, buenas noticias para CrowdStrike que ve como Wolfe Research ha elevado el consejo a ‘sobreponderar’, argumentando que la compañía de ciberseguridad se beneficiará del aumento de los riesgos cibernéticos derivados de la inteligencia artificial, en lugar de que su modelo de negocio se vea afectado por esta tecnología. Mientras, Morgan Stanley la incluye entre sus principales recomendaciones. CrowdStrike acumula una caída de más del 21% en las previsiones para 2026 ante el temor de que la IA reemplace la tecnología de ciberseguridad.