Dow Jones baja camino de su cuarta semana en rojo; roza la zona de corrección

Los futuros ligados al índice DOW JONES bajan un 0,25% hasta los 45.907 puntos, mientras que los del S&P 500 ceden un 0,33%, en 6.584,70 puntos. Los futuros del NASDAQ 100 bajan un 0,50% hasta los 24.234 puntos.

Wall Street viene de una jornada negativa ayer, aunque los grandes índices lograron cerrar por encima de sus niveles más bajos del día: el Dow retrocedió un 0,44%, por el 0,27% que se dejó el S&P 500 al cierre. El tecnológico Nasdaq bajó un 0,28%.

El pesimismo del mercado se moderó tras unas declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometiendo que suspendería los ataques contra yacimientos petrolíferos iraníes a petición de EEUU. Netanyahu también aseguró que EEUU e Israel habían destruido la capacidad de Irán de enriquecer uranio y de fabricar misiles balísticos de largo alcance y que estaba ayudando a EEUU “con inteligencia y otros medios” para abrir el estrecho de Ormuz.

Además, varios países europeos, Japón y Canadá emitieron un comunicado conjunto el jueves en el que afirmaron estar dispuestos a sumarse a los esfuerzos para garantizar el paso seguro por el estrecho de Ormuz y que tomarían medidas para estabilizar los mercados energéticos.

Lo cierto es que los grandes índices de Wall Street van camino de su cuarta semana consecutiva de pérdidas. El S&P 500 y el DOW JONES inician la sesión del viernes con caídas del 0,4% y el 1,2%, respectivamente, mientras que el Nasdaq Composite ha perdido un 0,1%.

Tanto el DOW JONES como el Nasdaq se acercan peligrosamente a territorio de corrección. El Dow se encuentra un 8,3% por debajo de su máximo histórico de cierre alcanzado el 10 de febrero (50.188,14 puntos), y el índice tecnológico está a casi un 8% de su máximo histórico de cierre, que se remonta a octubre del año pasado. El S&P 500 está cerca de un 5% por debajo de su máximo histórico.

Los inversores y analistas desayunan hoy con una información de Axios que indica que la Administración Trump está considerando planes para ocupar o bloquear la isla de Kharg, vital para las exportaciones de petróleo de Irán. Esta arriesgada operación tendría como objetivo presionar a Teherán para que reabra el estrecho de Ormuz al transporte marítimo de crudo.

“Toda la actividad a corto plazo depende de la apertura del estrecho de Ormuz”, avisa Scott Wren, estratega sénior de mercados globales del Wells Fargo Investment Institute. “Creemos que se abrirá en cuestión de semanas, no de meses”, pero mientras tanto los precios del petróleo siguen muy elevados. El crudo Brent de referencia internacional baja un 0,50% hasta los 108,10 dólares por barril, y va camino de completar toda la semana por encima de los 100 dólares. Los futuros del West Texas Intermediate estadounidense suben un 0,80% hasta los 94,79 dólares. El WTI ha estado más contenido durante la última semana gracias a la liberación de reservas por parte de EEUU.

La otra cara en los mercados de materias primas es el Oro, que va camino de su mayor caída semanal en seis años, a medida que la guerra en Oriente Medio impulsa el precio de la energía y reduce las expectativas de recortes de tipos de interés. El metal amarillo en su variedad al contado marca hoy 4.660 dólares la onza y se deja cerca de un 8% en la semana, el peor comportamiento desde marzo de 2020, durante la pandemia.

Desplome en Bolsa de Super Micro

En el plano empresarial, hoy Super Micro es protagonista de Wall Street a su pesar. Las acciones de la compañía se desploman un 27% después de que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York haya acusado al cofundador Yih-Shyan “Wally” Liaw y a un empleado de Super Micro de hacer contrabando con China de equipos por valor de miles de millones de dólares que contenían chips de Nvidia. Super Micro no ha sido incluida como acusada en la imputación. La empresa ha asegurado en un comunicado que ha suspendido temporalmente a los dos empleados y ha rescindido su contrato con el contratista, con efecto inmediato.

Mientras, continúa el goteo de resultados trimestrales. Hoy ha sido el turno de FedEx, que se dispara un 8% tras sorprender gratamente al mercado con las cuentas de su tercer trimestre fiscal. La compañía de paquetería obtuvo una ganancia ajustada de 5,25 dólares por acción sobre unos ingresos de 24.000 millones de dólares. Los analistas habían esperado una ganancia de 4,09 dólares por acción y unos ingresos de 23.430 millones de dólares. 

FedEx también ha elevado sus previsiones para el ejercicio fiscal 2026, esperando ahora unos beneficios por acción de entre 19,30 y 20,10 dólares por acción, frente al rango anterior entre 17,80 y 19 dólares.

En otras noticias, Tesla planea comprar equipos por valor de 2.900 millones de dólares para la fabricación de paneles y células solares a proveedores chinos, entre ellos Suzhou Maxwell Technologies, según publica Reuters, que cita fuentes conocedoras de la situación. El CEO Elon Musk pretende añadir 100 gigavatios de capacidad solar en EEUU, añade la agencia.