Seguramente, usted haya escuchado o leído comentarios sobre la alta valoración actual de las bolsas, o la baja valoración de una acción determinada en relación a su sector, o de la alta valoración de la bolsa de un país respecto a la otra. Pero, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a la valoración de las bolsas?

Por poner un ejemplo concreto, el consenso de mercado comienza a percibir que Wall Street ha alcanzado una valoración demasiado alta, después de que el S&P 500 haya subido un 188% desde los mínimos de marzo de 2009.

Para explicar la valoración del S&P 500, los expertos utilizan el ratio de las ganancias futuras de las empresas que componen el índice. Por ejemplo, a finales de febrero, cotizaba a un ratio de 14,8 veces sobre los beneficios esperados de sus componentes.

Pero tras rebotar un 7,5% desde los mínimos de abril y marcar máximos históricos en siete de las últimas ocho jornadas, este ratio se ha elevado hasta 16,5 veces, lo que explica que algunos analistas estén empezando a ver una cierta sobrevaloración en Wall Street.

C.P.O.