“El Consejo de Gobierno enfatiza con fuerza que mantendrá la política monetaria acomodaticia todo el tiempo que sea necesario”. Estas palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, son lo más novedoso de la rueda de prensa posterior a la primera decisión de tipos del BCE este 2014, en la que la autoridad monetaria del Viejo Continente ha decidido mantener el precio del dinero en el mínimo histórico del 0,25%.

Las bolsas, cuando ya ha finalizado la comparecencia, han reducido las ganancias del 0,4% previas a las palabras de Mario Draghi y, a estas horas, se mueven sin tendencia, aunque el Ibex 35 se anota un 0,8%. El Euro/Dólar ha marcado mínimos del día en los 1,3550/48, cayendo hasta casi la media móvil de 100 sesiones. El par ha perdido unos 80 pis “en un abrir y cerrar de ojos”, tras registrar un máximo intradiario en los 1,3633, justo después del anuncio de tipos. Poco después el par ha rebotado y parece que está decidido a recuperar de nuevo los 1,36 de nuevo.

A la pregunta de si ese énfasis en el forward guidance significa algo, Draghi ha contestado que no, y lo mismo piensan expertos como José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España: “En el fondo, pocas novedades. Salvo su posición de esperar y ver acontecimientos mientras no varíen del escenario de baja inflación y moderado crecimiento. Ninguna reflexión sobre los mercados, incluyendo al euros. Y pocas pistas (de hecho, lo ha rechazado de plano) sobre las medidas a futuro que podrían ser necesarias”. En este sentido, Draghi lo ha vuelto a repetir: “Estamos listos para considerar el uso de cualquier elemento disponible” recordando siempre que las herramientas son las que permite el Tratado; pero ha evitado mencionar alguna concreto, a pesar de la insistencia de la prensa: “No vale la pena especular sobre qué instrumentos usaremos”.

Draghi sí ha enumerado las dos razones que harían a la entidad actuar: si se estrechan los mercados monetarios a corto plazo; o si empeora previsión a medio plazo para la inflación. El presidente del BCE ha reconocido que la inflación estará por debajo del 2% al menos dos años, pero ha subrayado que “actuaremos si vemos razones para pensar que la evaluación a medio plazo cambia a peor”. Sobre la caída de los precios en diciembre, explica que era esperable y que en parte se debe a cambios técnicos en los datos de Alemania. De hecho, a pesar de que los datos de inflación volvieron a registrar en diciembre una caída, el BCE no ve deflación: “No vemos deflación al estilo japonés de los noventa”. El escenario más probable para el BCE sigue siendo inflación baja durante un periodo prolongado para luego de forma gradual mantenerse cerca del objetivo del 2%.

Como Campuzano, Craig Erlam, analista de Alpari (UK) Research, no cree que reforzar su lenguaje sobre el forward guidance “nos diga algo nuevo sobre la visión de la economía del BCE y su respuesta a futuras crisis”.

¿HA PASADO YA LA CRISIS ANTE EL COMPORTAMIENTO DE LA DEUDA DE ESPAÑA O ITALIA? DRAGHI RESPONDE: “NO”

“No”. Draghi ha respondido tajante ante la pregunta de si la crisis en la Zona Euro ha pasado con la mejora que están mostrando los mercados de deuda de Italia, España, Portugal, Irlanda o Grecia. “Es prematuro decir que la crisis ha terminado. Miren las cifras de desempleo, por encima del 12%. La única buena noticia es que la tasa de desempleo ha frenado sus subidas en los últimos meses, pero sigue siendo demasiado alta. Hay recuperación económica, pero es muy débil y frágil. Es vulnerable”. Draghi reconoce que todavía hay riesgos a la baja para la recuperación: “Riesgos económicos e incluso políticos”.

BANCOS: APALANCAMIENTO ASUMIBLE

En cuanto a la revisión de la calidad de los activos (AQR por sus siglas en inglés) de los bancos que va a realizar el BCE este año en el marco de los exámenes de estrés, Draghi ha reiterado que la deuda pública se tratará como indica Basilea, pero ha reconocido que habrá un “cierto desapalancamiento de los bancos para prepararse para la AQR, asumible con los beneficios a medio y largo plazo”.

“A finales de año tendremos un sistema bancario más fuerte”, ha asegurado Draghi, que ha explicado además que, “tras la crisis de Lehman, las emisiones no corporativas y las emisiones financieras tuvieron problemas durante bastante tiempo, y ahora las cifras muestran que estos problemas están desapareciendo”. Asimismo, mientras el mercado espera una nueva inyección de liquidez para los bancos este año (LTRO), ha indicado que “la debilidad del crédito se debe a factores cíclicos, a los riesgos de crédito y el ajuste de balance de la banca”.

M.G./N.J.