Me voy a confesar con ustedes: hoy estoy algo nervioso. Y la situación no es para menos: me enfrento a 50 niños de 9/10 años y más de una hora con ellos hablando de prehistoria.

Pero, lo tengo todo planeado. Comenzaré por hablarles del entorno al que se enfrentaban nuestros antepasados 1.2-2 M. años atrás: asustados, pero valientes; dominados por el instinto básico de supervivencia, pero condicionado a la estrategia de prueba/error que los obligaba a avanzar. Luego, les enseñare cómo elaboraban sus descendientes los instrumentos (no piensen sólo en la caza, también en música y arte....aunque con diferentes motivaciones). Siempre dentro de la prehistoria. Introducidos en la situación, les invitaré a que reproduzcan pinturas (Altamira) y grabados (levantinos). Comprobarán que esto no es nada fácil.

Al final, espero que todo salga bien. Un público exigente. Pero, tremendamente agradecido.

¿Cuáles son mis objetivos? Naturalmente, el primero es didáctico. Alguien dijo una vez que el pasado es el mejor libro para anticipar el futuro. Bueno, yo no pretendo tanto. Pero sí quiero trasladarles cuatro mensajes:

1. Esfuerzo y voluntad.....nuestros antepasados estaban sobrados de ambos
2. Aprender con los errores....lamentablemente, hubo miles de años de errores que nos enseñaron a avanzar
3. Pensar, no actuar de forma impulsiva....ser pacientes
4. Colaboración para enfrentarse a los desafíos; protección conjunta frente a las amenazas
Sí, son principios que siempre nos van a servir. Pero que, en muchas ocasiones, olvidamos. Por ejemplo, cuando trabajamos con los mercados financieros.....¿no opinan lo mismo?.
Veamos algunos ejemplos.

Decía hace unas semanas el responsable de una gran entidad financiera norteamericana que deberíamos estar preparándonos para la siguiente Crisis. ¿De qué tipo? No dio más pistas. Pero, es claro que hay tres opciones: 1. Económica; 2. Financiera; 3 económica/financiera. El FMI nos ha ofrecido también algunas ideas en último Informe de Estabilidad Financiera. Se refería a la escasa profundidad de los mercados, al apalancamiento de los agentes, al escaso crecimiento potencial. En definitiva, ¿hemos aprendido del pasado? Claro, a evitar una Crisis igual a la que ha llevado a la Gran Recesión. Pero en la historia hemos tenido muchos determinantes de crisis que presentan inquietantes semejanzas con la actual. Por cierto, les adelanto que ayer el Nasdaq alcanzó un récord histórico, superando el de las punto.com.

¿Y nuestra clase política? Ayer los datos de la EPA del Q1 fueron positivos, pero no demasiado positivos. El problema es que la economía española necesita datos muy positivos para superar su principal debilidad: la elevada tasa de desempleo. La economía española genera empleo a ritmos del 3.0 %, con la economía creciendo en cifra anualizada a este mismo ritmo. Es importante aprovechar al límite la recuperación cíclica actual para generar empleo al mayor ritmo posible. Y esto pasa por ampliar las medidas de oferta y llevar a un efecto multiplicador desde las positivas de demanda. Pero, es una recomendación que se debe extender a la mayoría de los países desarrollados.
En mayor o menor medida, pero de forma generalizada. ¿Son conscientes los gobiernos a nivel mundial?.

Dejarse llevar por el mercado a la hora de invertir es una estrategia rentable, mientras se controle el riesgo asumido. Es interesante como la mayoría de los analistas que recomiendan esta estrategia al mismo tiempo admiten la distorsiones actuales del mercado. No hacerse preguntas es siempre un error; que la falta de respuestas te colapsen, también lo es. Lo dicho, siempre controlando el riesgo asumido y no bajar la guardia. Esto siempre.

Los primeros tres años de la Gran Recesión estuvieron dominados por la colaboración a nivel internacional. Ahora, las reuniones del G8, G10 y G20 se han convertido en foros de debate pero sin apenas implicaciones prácticas. Y esto es llamativo considerando los elevados riesgos a nivel internacional: riesgos globales que sólo pueden ser enfrentados también con la colaboración internacional.

Sí, es importante que los principios anteriores sean asumidos por nuestros hijos. Al fin y al cabo, es una forma de invertir en el futuro. La mejor forma en mi opinión. Y es la misma recomendación que debemos compartir nosotros a lo largo de nuestra vida.



José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España