El presidente del Banco Central Europeo dice que el Consejo de gobierno se ha comprometido a usar instrumentos convencionales y no convencionales para poder afrontar de forma efectiva los riesgos de un período de baja inflación demasiado prolongada.
 
Dice que un empeoramiento de la perspectiva de medio plazo de la inflación sería un contexto para un programa más amplio de compra de activos.

Los problemas de una falta de transmisión de la política monetaria podría ser resuelta con una operación de refinanciación de largo plazo muy concreta o de un programa de compra de activos ABS.

De momento dice que un riesgo amplio de deflación no está en lo que ven en la euro zona hoy.

Reconoce que no pueden hacer una política monetaria que favorezca a una determinada parte de los países de la euro zona, es decir, que no pueden crear una política que favorezca la periferia en concreto, sino a todos.

Considera que podría ser útil la creación de unas actas de las reuniones pero que no debería decirse que postura en concreto ha tomado era miembro del Consejo.

Comenta que el tipo de cambio cada vez es más importante para la política monetaria. Efectivamente, recordemos cómo muchos resultados empresariales están siendo dañados por un euro alto, por lo que es de esperar que en algún momento aparezcan no sólo intervenciones verbales, sino algo efectivo para bajar la cotización, aunque simplemente con el camino que lleva a Estados Unidos y ese posible programa de compra de deuda en Europa, ya su entorno desfavorable para el euro. o porque reconoce que un tipo de cambio alto podría ser el factor desencadenante para más bajadas de tipos o de acciones encaminadas para rebajar la cotización.

Acepta que el tipo de cambio no sea un objetivo de la política monetaria, pero cuando es un factor que daña la política monetaria, entonces sí aparece como variable de la ecuación.