A medida que la evolución de la IA pasa del entrenamiento de grandes modelos de lenguaje a la creación de innumerables aplicaciones conocidas como «agentes», creemos que los inversores tienen la oportunidad de sacar partido de este cambio crucial.
Yan Taw Boon, gestor del fondo Neuberger Berman Next Gen Connectivity, analiza en esta entrevista el momento clave que atraviesa la inteligencia artificial como motor de inversión global. Desde una posición privilegiada en Asia, defiende que la carrera tecnológica entre Estados Unidos y China, el fuerte despliegue de infraestructuras y los cuellos de botella en semiconductores y conectividad están generando más oportunidades que riesgos, pese a la volatilidad del mercado y a la disrupción que la IA está provocando en sectores como el software.