El experto estadounidense expresa su visión sobre los últimos descensos en Wall Street en la que considera que no debe cundir el pánico, ni mucho menos, en este momento.
El clima de incertidumbre es lo predominante a día de hoy en el mercado norteamericano. Los bajistas empiezan a salir por todas partes y el estado de alarma, al igual que a finales de julio, vuelve a encenderse. Es por eso por lo que la mayoría de los analistas se centran en qué hacer ante esta situación.

El S&P 500 cayó en cuatro de las últimas cinco sesiones, que cerró por debajo de su promedio móvil de 50 días por primera vez desde el 15 de agosto. Jim Cramer sabe lo molesto que pueden ser estos desarrollos. Sin embargo, ha visto las mismas circunstancias muchas veces antes y durante los años que ha desarrollado multitud de estrategias que para manejarse en este entorno. (David Bianco: Esto le pasará a la bolsa cuando EEUU suba tipos)

Uno de los métodos consiste en tomar “la temperatura del sentimiento de los inversores”. Y con la caída del Dow Jones y el descenso de las acciones a su nivel mínimo en un mes, el sentimiento que existe es negativo. (Cinco gangas biotecnológicas con potencial de subida inmediata)

Aunque su reacción instintiva puede ser la de cerrar, Cramer dice que “eso es un clamoroso error”. Puede parecer contradictorio, pero el experto recomienda a los inversores que lo mejor que pueden hacer ahora “es resistir la tentación de vender”.

En este caso argumenta que el S&P 500 está un 3% por debajo de sus máximos, lo cual está “muy lejos del territorio de la corrección”, que se define como una caída del 10%. Además, el S&P 500 “no ha tenido una corrección desde 2012”, tranquiliza Cramer. (Bill Gross deja a PIMCO tras perder un 23,5% de sus activos)

S&P 500 en los últimos 5 días



En medio del sentimiento netativo, Cramer cree que es fácil para perder el optimismo. Por lo tanto, asegura que "no hay que vender en medio de una caída terrible, no importa lo mucho que quieras ganar… No hay que tomar decisiones emocionales”, advierte.

Y, como tantas veces expone Cramer, la emoción y el mercado deben mantenerse por separado para invertir. "Cuando el mercado varía, cuando todo parece que se está cayendo a pedazos, es cuando la gente tiende a meter la pata y vende", sentencia.