El golpe de la crisis de liquidez ha sido difícil de encajar en el sector financiero británico, en el que el estado ha tenido que intervenir de manera urgente y para evitar males mayores. Excepto Barclays y la filial británica de Santander, Santander UK, las demás entidades financieras están “luchando por pagar sus deudas”, afirma Guillermo Escribano director de análisis de Metagestión.