Este martes las compañías españolas con intereses en Reino Unido esperaraban impacientes el discurso que la primera ministra británica diera ante otras autoridades europeas y, en el cual, ha perfilado las pautas del Brexit, un proceso que, sin duda, afectará a Telefónica, luego que no pudiera escapar del país con la venta de O2.
 
Hoy a media mañana Theresa May ha anunciado las bases de su plan de divorcio de la Unión Europea. Este A, B, C podría marcar las pautas hacia un proceso más “duro” del deseado, tanto por las empresas británicas con negocios fuera de las islas, como las empresas extranjeras que también operan en territorio británico. En este último grupo se encuadraría Telefónica, que después de que el regulador de la competencia vetara la venta de su filial O2 a Hutchison Whampoa, la operadora se ha visto enclaustrada en Reino Unido. De hecho, prepara la salida a bolsa de su filial, aunque parece que “las cosas de palacio van despacio” y no se conocen muchos detalles sobre el proceso que ya inició este verano, aunque se baraja que coloque entre un 25% y un 49% de la compañía.
 
Precisamente porque necesita las condiciones de mercado ideales para poder llevar a cabo esta operación, Telefónica espera con impaciencia las negociaciones. La operadora española se ha frenado frente a la resistencia que encuentra en los 9,5 euros, marcada por el retroceso de Fibonacci del 38,2%. Desde enero de 2016 el valor ha sido incapaz de superar esta importante barrera, contra la que se ha dado de bruces en repetidas ocasiones. Si la superara podría volver a luchar por el doble dígito, que coincide con el retroceso de Fibonacci del 50%. Por debajo, en cambio, Telefónica encuentra el primer soporte en los 8,5 euros, sin que un descenso a estos niveles suponga volver a estar bajo la presión de la directriz bajista de largo plazo que logró superar en diciembre.


 
¿Podrá superar Telefónica la resistencia de los 9,5 euros? lo cierto es que los indicadores técnicos Premium invitan a pensar que no, ya que el volumen, tanto de medio, como de largo plazo, ha decrecido, restando fortaleza al movimiento de avance. Además, aunque en el medio plazo ha recuperado brío al dejar atrás la directriz bajista, en el largo plazo sigue siendo bajista, pues la media de 200 sesiones sigue por encima de la de 40, con una volatilidad de largo plazo creciente y un momento total lento en contra.