El lector habitual de esta sección tendrá ya claro que el gran enemigo del trader es él mismo. Son sus emociones las que continuamente perturban (para bien o para mal) su actividad de trading.


Son las que le hacen dudar o las que le hacen sentirse eufórico, y en todo caso son las que le hacen cometer errores. Pero, ¿hay algo que podemos hacer?

Sí. Primero diseñar un plan de trading lo más preciso posible, intentando eliminar cualquier fuente de incertidumbre. Si su plan de trading deja la puerta abierta a una interpretación subjetiva lo más normal es que esa interpretación cambie en función de su estado de ánimo. Ante una misma situación habrá momentos en los que encontrará motivos para comprar y otros en los que estimará que lo mejor es no hacer nada. Esto suele generar frustraciones en el trader.

En segundo lugar debe eliminar cualquier duda en la ejecución de la señal. Una cosa es identificar una señal de compra o de venta y otra ejecutarla siguiendo el plan establecido. Por lo tanto su plan de trading debe indicarle a priori cuándo comprar o vender y cuánto comprar o vender. Aunque sobre el papel todo parece fácil, en la realidad es mucho más complicado. Para ejecutar correctamente el plan de trading uno debe necesariamente tener confianza en ese plan. Y tener confianza en el plan es mucho más que cuestión de disciplina o de fuerza de voluntad. En mi experiencia personal siempre me ha parecido más fácil ejecutar una señal si esa señal ha sido respaldada por un análisis estadístico.

Les voy a poner un ejemplo. Supongamos que les digo que mi plan de trading es comprar el lunes al cierre y vender el martes al cierre y repetir eso semana tras semana. A primera vista no parece un plan demasiado estudiado y hay pocas posibilidades de que hay lo vaya a implementar con la suficiente disciplina. Pero si uno se coge la serie histórica del IBEX de los últimos años (desde el año 2008) verá que el martes suele ser un buen día para comprar. En el periodo analizado invertir únicamente los martes ha sido más rentable que hacerlo cualquier otro día de la semana.

 

 

 


Si desglosamos los resultados por años naturales también nos daremos cuenta que esa regla de comprar los martes hubiese sido ganadora en la mayoría de los casos (por supuesto hay años en los que la estrategia no hubiese sido rentable).
2013 2012 2011

 

 

 

 

 


Con este pequeño ejemplo no quiero sacar como conclusión que tenéis que aplicar la estrategia propuesta. Esa no era mi intención. Lo que quiero transmitir es que sin esa prueba estadística o matemática probablemente nadie hubiera pensado en sistemáticamente comprar el lunes al cierre y vender el martes al cierre. Parece estúpido. Pero con los datos en la mano uno ya se siente más seguro y tiene más confianza en su sistema de trading. Tratar con datos estadísticos es una manera (no la única) de vencer nuestras emociones.

Nota: ¿Os habéis fijado que el lunes es un día bastante malo para estar comprado? ¿Y si nos ponemos cortos en viernes al cierre y revertimos la posición el lunes al cierre para cerrarla el martes?