Seguro que para algunos la idea de construir uno mismo una cartera como si fuera un gestor de hedge fund habrá despertado alguna risa, desconcierto, incredulidad o sorpresa, pero en realidad es lo que desea la mayoría de inversores.


 Lo que uno quiere cuando se acerca a los mercados financieros es obtener una ganancia recurrente, por encima de lo que puede ofrecer un buen depósito (no se ría… hay muchos fondos hedge que no consiguen batir la rentabilidad de los mejores depósitos) y sobre todo independientemente de la evolución de los mercados. Para ello, evidentemente, tendremos que asumir un cierto riesgo, pero probablemente menos de lo que usted piensa. No es mi intención ser un kamikaze de la inversión. Asumiré riesgos, pero de forma puntual y controlada. Tampoco pretendo obtener rentabilidades de tres dígitos. Me conformo, por ejemplo, con una rentabilidad anual de entre el 5 y el 10%, pero eso sí a largo plazo. ¿Les parece poco? ¿Les haré una pregunta? ¿Cuánto piensa usted que ha conseguido Warren Buffett en estos últimos 10 años? (Respuesta: en torno a un 9% anual). Pero tenemos una ventaja. Nosotros podemos controlar el riesgo de nuestra cartera; podemos decidir nuestra exposición al mercado e incluso estar fuera de él (aunque esto también conlleva un riesgo de oportunidad) y podemos invertir en distintos tipos de activos (renta variable, renta fija, materias primas, divisas, etc).

¿Y qué tiene que ver el psicotrading con esto? Pues mucho. Para construir esta cartera aplicaremos algunos de los conceptos que hemos ido comentando en esta sección. El más importante sin duda es construir un sistema de especulación aplicable a todos los mercados (en unos funcionará mejor que en otros) que sea simple y fácil de aplicar y que minimice el impacto de las emociones.

Construyendo nuestro sistema de especulación

Nuestro sistema de especulación se basará en medias móviles y líneas de tendencia. Pero primero tenemos que definir el tipo de gráfico sobre el que trabajaremos. Utilizaremos gráficos diarios; de esta forma sólo tomaremos una sola decisión al día por gráfico (por supuesto, habrá muchos días en los que no tomaremos ninguna decisión). Respecto a las medias móviles nos fijaremos en las medias de 10, 50 y 200 sesiones (nada sorprendente, son posiblemente las medias móviles más utilizadas por los inversores).

Para trazar las líneas de tendencia determinaremos primero lo que llamo los mínimos y máximos relevantes. Un mínimo relevante (marcado por un círculo rojo en el gráfico adjunto) se produce cuando el precio mínimo alcanzado se sitúa por debajo del mínimo del día anterior y por debajo del mínimo del día posterior. De la misma manera, un máximo relevante (marcado por un círculo verde en el gráfico adjunto) se produce cuando el precio máximo alcanzado se encuentra por encima del máximo del día anterior y por encima del máximo del día posterior.



Hay diferentes grados en la relevancia de un mínimo o de un máximo. Un máximo será más relevante cuantos más máximos haya superado en los días anteriores y posteriores. Un mínimo será más relevante cuantos más mínimos haya rebajado en los días anteriores y posteriores. Así en el gráfico adjunto los máximos y mínimos más relevantes han sido identificados por flechas verdes y rojas respectivamente. El grado de relevancia tendrá su importancia a la hora de determinar la fuerza de la señal de compra o de venta.

¿Por qué identificar los mínimos y máximos relevantes? Porque eso nos permitirá trazar siempre de la misma manera las líneas de tendencia. Es curioso como uno puede trazar distintas líneas de tendencia en función de la posición que tenemos en el mercado (alcista o bajista). Por eso es importante quitar cualquier carga emocional a nuestro trading.

Una línea de tendencia bajista (LTB) reúne los mínimos relevantes más próximos entre sí, partiendo siempre del mínimo relevante más reciente y una línea de tendencia alcista (LTA) es la que reúne los máximos relevantes más próximos entre sí, partiendo igualmente del máximo más reciente.

¿Cuándo se produce una señal?

En este post comentaba la importancia de las medias móviles (como decía más arriba sólo me fijo en las medias móviles de 10, 50 y 200 sesiones en gráficos diarios) y el hecho de que en muchos casos tras una fuerte ruptura de la media móvil (al alza o a la baja, con una gran vela alcista o bajista) suele haber una prolongación del movimiento en el mismo sentido (al alza o a la baja).

Una señal se produce cuando el precio rompe (al alza o a la baja) una de las medias móviles y/o una línea de tendencia.

Evidentemente hay señales más fuertes que otras. Idealmente una señal muy potente se produciría cuando el precio rompe con fuerza al mismo tiempo una línea de tendencia y una media móvil. Es de sentido común (aunque habrá que estar atentos a las falsas señales: lea lo que publicamos al respecto en Psicotrading: Diferenciar las señales buenas de las malas).

Por ejemplo, hoy (día 25 de octubre) se ha producido una señal de venta o señal para ponerse corto en el IBEX 35. El precio ha roto a la baja una línea de tendencia bajista y al mismo tiempo ha roto la media móvil de 10 sesiones.



Iniciaré mi cartera con un 20% corto de IBEX. Para medir la rentabilidad obtenida tomaré como precio de entrada el cierre del selectivo del viernes 25/10/2013.

Como hemos comentado en la sección de Psicotrading una vez tomada la posición no sé lo que hará el IBEX en las próximas sesiones. No lo puedo saber, ni lo puedo controlar. Pero sí sé cuándo me habré equivocado. Me habré equivocado si se producen una de estas dos circunstancias: 1) el precio vuelve a colocarse por encima de la media móvil de 10 sesiones; 2) el precio se coloca por encima de una línea de tendencia alcista, lo que invalidaría la posición corta que he tomado.