El economista de The Heritage Foundation afirma que las afirmaciones de Barak Obama en las que se acusa a los millonarios de no pagar lo que deberían están basadas en la ignorancia.
En un artículo publicado en The Washington Times el experto afirma todo lo contrario. Para ello usa un ejemplo. “Imagina que hay un banquete para 100 personas y que al final de la noche la facture se divide a partes iguales y todos pagamos 50 dólares. Si esa factura se pagara de la misma forma en la que pagamos impuestos así sería como funcionaría. Aquellos que están en la parte superior de los ingresos pagarían de media unos 97 dólares y los que están en la parte baja de los ingresos pagarían una media de 3 dólares. Alrededor de 40 personas no pagarían nada y el más rico de la sala se irían con un pago de 1.750 dólares”, asegura.

El economista hace referencia a una encuesta realizada por Associated Press en la que se asegura que dos de cada tres americanos piensan que los ricos no pagan suficiente impuestos en Estados Unidos. Otro dato de la encuesta muestra que seis de cada diez encuestados piensa que la clase media paga demasiado.

Para Stephen Moore, “los resultados de este estudio han llevado a los medios a concluir que los votantes apoyarían que Obama subiera los tipos impositivos que pagan los súper ricos y que repartiese la riqueza entre las clases más bajas”.

El experto asegura que no resulta sorprendente que los votantes de clase media consideren que pagan demasiados impuestos, sobre todo tras la crisis. “Desde que la recesión ha terminado los ingresos de una familia media han caído alrededor de 1.500 dólares –ajustado por la inflación-. Así que la idea de que otros paguen puede ser muy atractiva”, afirma el economista de The Heritage Foundation en su artículo.

Pero Moore afirma que la idea de que los ricos no pagan está basada en una mala información servida a los votantes. “Se les ha dicho una y otra vez por políticos y medios que los más ricos –Bill Gates Mark Zuckerberg- que pagan muy pocos impuestos en comparación con el resto. El propio Mr. Obama nos ha dicho que los millonarios y los billonarios tienen todo el dinero, pero que no les importa que el resto pague por las escuelas, carreteras….”

En su opinión, ha llegado el momento de la verdad. Según los datos fiscales de 2011, el 1% más rico ganó el 19% de los ingresos totales de Estados Unidos y pagó el 35% de todos los impuestos. Según sus datos, los cinco años siguientes ese porcentaje se ha acercado al 40% en Estados Unidos.


De acuerdo con estos números, el 10% más rico paga dos tercios de todos los impuestos que se recaudan en el país, y el 50% que menos gana paga sólo el 3% de todos los ingresos fiscales del país.

“El sistema fiscal –según un reciente estudio de la Tax Foundation- es uno de los sistemas más progresivos del mundo. Según Scott Hodge, president de la Tax Foundation” casi ningúna otra nación industrializada en el mundo depende tanto de los pagos de los ricos para pagar sus facturas”.

El experto se refiere también a los más ricos del país y para eso usa la famosa frase de Warren Buffett en la que afirmaba que el pagaba menos impuestos que su secretaria. En este sentido, el experto asegura que “cuando hacemos las cuentas entre los impuestos pagados y los ingresos recibidos, ese 0,1% paga unas 5 veces más que la mitad de la población, ¿no es suficiente?”, se pregunta.

Stephen Moore afirma que Obama quiere gravar las ganancias de capital y los impuestos hasta el 28%, más del doble de la cifra que había cuando entró a gobernar. Además, explica, quiere un impuesto de sucesiones del 50%. En su opinión “esto es la estrategia de Robin Hood”.

Explica el analista que esa propuesta suele fallar en su objetivo y que la historia ha probado que la forma más eficiente de conseguir dinero de los ricos es bajar los impuestos. “En 1980, cuando las rentas más altas pagaban el 70%, el 1% más acaudalado pagaba el 19% de todos los ingresos fiscales del país y en 2007, con un tipo del 19% los ricos pagaban el 35% del total”, asegura.

El economista afirma que las subidas de impuestos provocan que las pequeñas y medianas compañías tengan menos dinero, lo que suele pasar factura a la economía y que al final repercute en sus trabajadores.

distribución impositiva