Cada día que pasa las cosas están peor. “Creo que hay una cumbre decisiva mañana, venimos de una del G-8 que es desesperante porque no hay ninguna medida concreta”, reconoce José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

Este experto reconoce que “el plan de China para favorecer el crecimiento mediante las infraestructuras es positivo pero la crisis sistémica está en Europa. Lo normal sería que los políticos asumieran que se han equivocado y empezar a poner soluciones al problema”. Lo de Greica es un evento que está a punto de estallar y hay que prepararse para lo que pueda suceder.

Además se ha publicado que hay una línea oculta de crédito hacia Grecia que el Banco Central Europeo nunca ha admitido. “Es imposible que un país que ha perdido el 35% de su base de depósitos siga teniendo un sistema bancario”. Díez admite en Radio Intereconomía que si el BCE obliga a los bancos españoles a provisionar parte de los activos problemáticos “tendríamos que enviar consultores al BCE para que provisione la parte de activos de Grecia”.

Y de nuevo vuelve el debate: eurobonos ¿sí o no? Díez admite que España “es el mayor beneficiado de los Eurobonos. Hay que tomar medidas de 24 horas y de 24 meses porque estas crisis son muy largas, tardan mucho en resolverse y lo que está en cuestión es el futuro del euro. Hay dos soluciones: no se hace nada o se resuelven los problemas institucionales de la Unión Europea”. El economista jefe de Intermoney reconoce que “ahora mismo tiene mucho peso la Unión Monetaria y poco la fiscal, por lo que es necesaria algo de cesión de soberanía fiscal”. Si no se manda un mensaje contundente, la fuga de capitales seguirá incrementándose.

El instituto de finanzas ha cifrado las necesidades de capital de la banca. Una cifra que dependerá mucho de ese rango, “no es lo mismo 218.000 que 260.000. Las entidades ya han provisionado 180.000 millones de euros reconocido en pérdidas con lo que tampoco hablamos de una cantidad muy superior.” Hay dudas de si esas pérdidas se asumirán vía capital. Las predicciones de morosidad se empiezan a parecer a las del año 79 y en se años nos gastamos un 6% del PIB en resolver los problemas del sector bancario”.