Todas las señales apuntan desde hace meses a que el inversor debe adoptar más riesgo. 2015 se antoja como un año difícil a la hora de seleccionar compañías que puedan ofrecer buenas rentabilidades y más aún si de lo que se trata es de escoger bonos en el mercado de renta fija. ¿Qué debe hacer el inversor para tener un éxito asegurado?

Estas son las ocho claves a seguir en este ejercicio para optimizar los ahorros y la inversión, según la Asociación Europea de Asesores Financieros (EFPA):

1. Organiza tu presupuesto y elimina los gastos innecesarios. El inicio del año es una magnífica oportunidad para revisar todos nuestros gastos periódicos y eliminar o renunciar a los que destinamos a productos y servicios que, muchas veces, ni siquiera utilizamos.

2. Vigila tu endeudamiento. La crisis financiera nos ha dejado una clara enseñanza: no debemos contraer deudas que no podamos pagar. Para evitarlo deberemos, ante todo, evaluar si por un determinado objetivo de gasto o inversión merece realmente que nos endeudemos, si podemos afrontar las cuotas periódicas del préstamo o si es mejor plantearnos un plan de ahorro para poder realizar dicho gasto o compra cuando dispongamos de la cantidad necesaria.

3. Saca partido a la reforma fiscal. Entre las medidas incluidas en esta nueva regulación fiscal destacan la reducción de gravámenes al ahorro, así como la nueva figura del Plan Ahorro 5, a la que se están sumando algunas entidades. En el caso de los planes de pensiones, Hacienda ha previsto que estos productos se podrán rescatar a los 10 años sin penalización fiscal, lo que puede abrir las puertas de los planes a contribuyentes más jóvenes.

4. Aprovecha la caída del precio del petróleo. La reducción del precio del crudo ha provocado una bajada del precio de la gasolina. A pesar de que no ha sido proporcional, sí que ha supuesto un respiro para los conductores, que lo notan en su bolsillo cada vez que llenan su depósito. Los inversores deben estar muy atentos a qué mercados y valores se pueden ver beneficiados o perjudicados de este cambio de escenario.

5. Revisa las condiciones y las comisiones de los productos financieros. El inicio del año es un momento idóneo para revisar las condiciones de algunos productos financieros, que pueden caducar o experimentar algún cambio. También debemos prestar especial atención a las comisiones de los productos, puesto que las diferencias entre entidades pueden ser muy pronunciadas. A la hora de domiciliar tu nómina, pensión o prestación por desempleo, déjate asesorar por profesionales sobre qué alternativa te beneficiará más.

6. Alternativas a los depósitos. La limitación del Banco de España y la política de bajada de tipos del BCE no ponen las cosas fáciles a los ahorradores más conservadores, que antes se refugiaban en los depósitos para obtener una rentabilidad segura. En este escenario, los fondos de inversión o las aportaciones a los planes de pensiones ofrecen algunas ventajas fiscales que los convierten en interesantes alternativas. El actual entorno nos invita, ahora más que nunca, a acudir al asesoramiento profesional a la hora de descubrir cuál es el producto que mejor se adapta a nuestras necesidades. Por otra parte, con una inflación negativa (-1%), debemos considerar los tipos de interés 'reales'. Así, un depósito al 0,5% tendrá un rendimiento real del 1,5%.

7. Aprovecha la nueva ‘guerra de hipotecas’.
Cada día son más las entidades que vuelven a competir intensamente por la captación de hipotecas, mejorando su oferta de diferenciales sobre el euribor. El 'precio' de la hipoteca es importante pero ojo, a la hora de contratar un préstamo para comprar una vivienda, estudia bien toda la oferta hipotecaria del mercado y todas las condiciones que trae aparejado cada crédito, antes de elegir el que más te convenga.

8. Cuenta con un plan financiero personal.
Con un asesor financiero personal será más fácil acometer todos tus proyectos personales. La improvisación a la hora de invertir nuestro dinero es una mala consejera y, si tenemos en cuenta que el producto perfecto no existe, necesitaremos la ayuda de un profesional cualificado que nos asesore. Un planificador que conozca la situación económica y nuestro perfil nos ayudará a conformar un plan eficiente para sacar el mayor partido a nuestra renta a largo plazo.