La población está envejeciendo. Es un hecho. Cada año adicional de longevidad media anual aumenta la factura de las pensiones en un 3-4% (equivalente a un billón de dólares), según datos del FMI. El riesgo de longevidad es uno de los mayores obstáculos a la jubilación. Entorno que hace necesaria la implantación de la "cultura del ahorro" a largo plazo. 

La población está envejeciendo. Es un hecho. La esperanza de vida aumenta de forma acusada, se incrementa el número de jubilados y se vive más durante la jubilación. Una tendencia que va “in crescendo” si tenemos en cuenta que en 2020 el número de países super envejecidos pasará de 3 a 13 y esta cifra se incrementará hasta los 34 tan sólo diez años después. Por países super-envejecidos entiende Moody´s aquellos que tienen a uno de cada cinco habitantes con edad igual o superior a los 65 años.

Envejecimiento de la población

Volumen personas envejecidas


Un marco que ha provocado muchas dudas acerca del mantenimiento de las pensiones en un entorno en el que los presupuestos públicos sufren grandes tensiones mientras los fondos de pensiones y ahorradores particulares se enfrentan a los retos de financiar jubilaciones más largas. Cuando se habla de por qué las pensiones en nuestro país no son sostenibles, la mayoría de expertos enseñan el siguiente gráfico:

Pirámide poblacional



La población española está envejeciendo. Es un hecho. Por eso se hace necesario buscar alternativas que permitan “envejecer y jubilarse” de la mejor manera posible. Ignacio Izquierdo, consejero delegado de AVIVA en España reconoce que “la pensión pública en España ha sido de las más altas de los países de nuestro entorno. Hay un ratio que se llama el ‘índice de reemplazo’ y es el porcentaje que supone tu pensión con respecto a tu última nómina. En países de nuestro entorno se sitúa, en término medio, en un 40/50%; en España, hasta hace bien poco, se colocaba en el 80%. Cuanta mayor protección haya del Estado, menos interés tendrás en complementar esa pensión pública”.







Pero este dibujo va a cambiar. Dicen los expertos que la exposición al riesgo de longevidad es uno de los mayores obstáculos para los sistemas de jubilación para los próximos 50 años. Se calcula que el volumen total de exposición a riesgo de longevidad relacionado con pensiones y rentas vitalicias oscila entre 15 billones y 25 billones en todo el mundo. Con unos pasivos de 23 billones de dólares, hay gran cantidad de planes de prestación definida del sector privado que tiene enormes déficit de financiación no sólo por el incremento de la edad sino por el hecho de que ésta ha sido subestimada durante algunos años. El propio FMI cifraba en más del 50% el incremento en los costes de envejecimiento si una persona vive tres años más de lo previsto en 2050.


La búsqueda de rendimientos, continuará

En este entorno, donde muchos ven riesgo hay otros muchos que ven oportunidad. Los expertos de Fidelity reconocen que existen varios motivos para creer que la búsqueda de rendimientos por parte de los inversores va a continuar: en primer lugar, en todas clases de activos es patente que la renta es generalmente un componente de las rentabilidades más fiable que la revalorización del capital. En segundo lugar, el mundo que ha dejado la crisis tras de sí, la reducción del endeudamiento en muchos lugares, sigue enturbiando las perspectivas de crecimiento económico. Un entorno en el que “conseguir una revalorización sostenida del capital podría ser más difícil que conseguir rentabilidad sostenidas por rentas". (Ver: Fondos que pagan un dividendo sostenible en el tiempo: Fidelity Global Dividend). En tercer lugar, las tendencias demográficas seguirán estimulando la demanda de estrategias orientadas a las rentas. (Ver:Qué productos usar cuando empezamos a ahorrar?)

Aunque el experto de AVIVA reconoce que las recientes reformas garantizan que el sistema de pensiones será sostenible en el tiempo - tendremos pensión- y que “no habrá una quiebra del sistema, la pensión pública no bajará pero será menor respecto al último salario”. Por lo que un buen complemento se puede obtener dedicando entre el 10% y el 15% de tu salario mensual a un vehículo. Todos los vehículos son válidos. A más plazo, más renta variable puedes asumir y siempre mirando la rentabilidad financiero-fiscal”. José Antonio Herce, socio director de AFI reconoce que existen en nuestro país “sistemas complementarios desde hace tiempo pero no es un recurso utilizado de cara a la jubilación. La idea que hay que trasmitir es que hay que doblar los esfuerzos y aportaciones para complementar la pensión de jubilación.




¿Cuándo hay que empezar? Herce afirma con contundencia: cuanto antes para que el esfuerzo sea menor. Por su parte, Izquierdo admite que para eso “tendremos que haber tenido inculcada esa cultura del ahorro. Ojalá con la primera nómina y si no, cuanto antes mejor”. (Ver: La Caixa, la gestora con los planes de pensiones más rentables)