En 16 de las 32 burbujas de deuda se salió mediante el llamado ajuste del cinturón (“Belt tightening”) o los recortes. Las cuentas consiguieron hacerse sostenibles gracias a una ganancia de competitividad y aumento de las exportaciones. Obviamente una solución que funciona siempre y cuando no se aplique de forma generalizada. No todos los afectados pueden crecer vía exportaciones a la vez, alguien tendrá que consumir.
En 7 de las 32 burbujas de deuda se salió mediante impagos generalizados. Implica reconocer que no se puede hacer frente a gran parte de la deuda por parte de los agentes y los acreedores asumirán las pérdidas. Aunque parezca la más injusta es la que más se ajusta a la ortodoxia capitalista y la que consume menos tiempo.
En 8 de las 32 burbujas de deuda se salió debido incorporando una elevada inflación al sistema. Suele darse tras hacer trampas al solitario. El país opta por comprar su propia deuda aumentando el balance de los bancos centrales. Una situación que termina por minar la confianza de inversores / ahorradores que llevan a devaluaciones de la divisa y una espiral inflacionista que termina por acabar con la deuda contraída.
En 1 de las 32 burbujas de deuda terminó por resolverse gracias al crecimiento económico. Esta es la excepción que hace cumplir la regla y la invita a la esperanza.

Fuente: OCDE y elaboración propia
Por el momento se desconoce como saldremos de esta. Se ha intentado de todo un poco. Ajustar el cinturón a medida que los bancos centrales imprimen dinero intentando incorporar inflación a la economía a medida que los inversores / acreedores con tipos de interés reales y nominales negativos pagan parte del