Las expectativas de una rápida resolución de los problemas fiscales que acechan a Estados Unidos y a Europa son bajas, pero la percepción del riesgo a una recesión inminente resulta exagerada, por lo menos así lo indica Russ Koesterich, jefe de estrategia mundial de iShares.

Para Koesterich, mientras el ritmo del crecimiento económico será probablemente muy anémico y cualquier recuperación durante el segundo semestre tímida, todo sigue apuntando hacia una recuperación débil más que hacia una nueva contracción económica a escala mundial.

Aunque prácticamente todos los indicadores económicos han descendido en los últimos meses, pocos señalan una recesión en la línea de la registrada en 2008, de acuerdo con Koesterich. Tomemos el ejemplo estadounidense. El índice Conference Board Leading Economic Index (CEI) ha registrado aumentos en once de los últimos doce meses, incluyendo un comportamiento mejor de lo esperado el pasado jueves. Por el contrario, durante el ejercicio que terminó en septiembre de 2008, este mismo índice registró subidas en una única ocasión.

El jefe de estrategia de iShares señala que existen otros dos indicadores estadounidenses que, aunque menos conocidos, ofrecen datos optimistas sobre el próximo trimestre. Por ejemplo, tanto el ISM New Orders como el Chicago Fed’s National Activity Index (CFNAI) siguen apuntando a un crecimiento del 2% para el próximo trimestre. Sin embargo, si echamos la vista atrás hasta septiembre de 2008, observamos que muchos de estos indicadores –incluyendo el CFNAI– habían empezado a descender en 2007 y en la víspera de la caída de Lehman ya registraban una severa contracción económica. Además, indica Koesterich, los consumidores siguen gastando por el momento, aunque sea a niveles reducidos.



Más allá de Estados Unidos, las evidencias que podrían prever una posible contracción siguen estando, cuanto menos, entremezcladas. Si tomamos Europa, por ejemplo, vemos como tanto Francia como Alemania han experimentado un estancamiento del crecimiento en el segundo trimestre, tras registrar unas tasas muy reducidas en el primero. De todas formas, los principales indicadores de mercado siguen sin sugerir que vayamos a ser testigos de una contracción significativa en el tercer trimestre. En Brasil, las ventas minoristas recientemente superaron las expectativas con más de un 7% con respecto al pasado año. En China, las ventas minoristas se han mantenido estables con un crecimiento interanual del 17% durante los últimos meses.

Si el mundo estuviera caminando hacia una nueva recesión, la volatilidad que están viviendo los mercados en las últimas semanas estaría justificada. Sin embargo, en opinión de Koesterich, en ausencia de una nueva recaída (double-dip) de la economía mundial o de una crisis bancaria en Europa, la volatilidad actual resulta exagerada. Koesterich cree que aunque los mercados continuarán siendo volátiles durante algún tiempo, los niveles de volatilidad actuales son demasiado altos en relación con la actividad económica y las condiciones de mercado. Koesterich señala que el mero hecho de que las noticias económicas dejen de considerarse "terribles" para considerarse simplemente "pobres", será suficiente para dar un respiro a los mercados.