La compañía petrolera británica BP ha reportado un beneficio neto atribuible de 1.295 millones de dólares (1.090 millones de euros) en el año 2025, lo que representa un incremento del 5,4% con respecto al ejercicio anterior. Esta mejora en los resultados financieros se ha dado a conocer junto con la decisión de suspender las recompras de acciones y aumentar la meta de ahorro de costes para el año 2027.
Las cuentas de BP reflejan un impacto negativo de 6.037 millones de dólares (5.083 millones de euros) debido al deterioro neto y pérdidas por la venta de negocios y activos fijos, lo que representa un 13,7% menos que en el año anterior. Por otro lado, el resultado subyacente ajustado por costes de reposición alcanzó los 7.485 millones de dólares (6.303 millones de euros), mostrando una disminución del 16% en comparación con el año 2024.
La cifra de negocio anual de BP fue de 192.549 millones de dólares (162.140 millones de euros), lo que representa una disminución del 1% en comparación con el año anterior. En cuanto a la deuda neta, esta se situó en 22.182 millones de dólares (18.679 millones de euros), reflejando una reducción del 3,5%.
En el cuarto trimestre de 2025, BP registró pérdidas de 3.125 millones de dólares (2.631 millones de euros), un 93% más que en el mismo período del año anterior. A pesar de esto, el resultado subyacente ajustado por costes de reposición mejoró un 31,8%, alcanzando los 1.541 millones de dólares (1.298 millones de euros), mientras que la cifra de negocio ascendió a 47.742 millones de dólares (40.202 millones de euros).
El consejo de administración de BP ha tomado la decisión de suspender la recompra de acciones y destinar el exceso de efectivo a fortalecer el balance de la compañía. Se ha reiterado un objetivo de entre 14.000 y 18.000 millones de dólares (11.789 y 15.157 millones de euros) de deuda neta para finales de 2027. Además, se espera que los ingresos de desinversiones superen los 11.000 millones de dólares (9.263 millones de euros).
Carol Howle, consejera delegada interina de BP, mencionó que el año 2025 fue de sólidos resultados financieros y progreso estratégico significativo. Destacó las medidas tomadas para mejorar la calificación de la cartera y fortalecer la empresa. Asimismo, se hizo mención a la ejecución del programa de desinversiones y la suspensión de recompra de acciones para fortalecer el balance general.
Para el primer trimestre de 2026, BP prevé mantener la producción upstream sin cambios y volúmenes más bajos en su negocio de clientes. En cuanto a la inversión en capital, se espera que sea prácticamente sin cambios. Para el año completo, se prevé una ligera disminución en la producción upstream reportada.
Meg O'Neill asumirá el cargo de consejera delegada de BP a partir del 1 de abril de 2026, lo que marca un cambio en la dirección de la compañía. Con estos movimientos estratégicos y financieros, BP busca fortalecer su posición y maximizar el valor a largo plazo para sus accionistas.


