
¿Cómo describiría la evolución de CLERHP en estos diez años como compañía cotizada? ¿Cuáles han sido los principales aprendizajes en este proceso?
La salida al mercado de CLERHP se produjo en un contexto complejo. En aquel momento, tanto el sector al que pertenece la empresa como el propio MAB no pasaban su mejor momento. Desde entonces, la empresa ha pasado por muchas etapas, aumentando la liquidez, la base de accionistas y el valor de la compañía.
El proceso de aprendizaje ha sido constante, entendiendo que la visibilidad de la compañía no se logra solo por cotizar y que hay que hacer un trabajo importante a nivel de comunicación, buscando canales alternativos, dado que en los primarios se compite con empresas muy consolidadas. CLERHP es hoy una empresa distinta, mucho más madura y ambiciosa en sus objetivos.

¿Qué papel ha jugado Larimar City & Resort dentro de la hoja de ruta del grupo desde su lanzamiento?
Larimar City & Resort representa un elemento central en la evolución estratégica del grupo. Supone la materialización de un proceso natural de crecimiento: pasar de una ingeniería especializada en proyectos para terceros a desarrollar también activos propios de gran escala.
Este proyecto introduce un componente estratégico adicional en la compañía, al combinar nuestra capacidad técnica y de ejecución con la generación de valor a través de un desarrollo inmobiliario integral.
Para CLERHP, Larimar City no es únicamente un proyecto urbanístico. Es una plataforma de crecimiento que integra planificación urbana, sostenibilidad, tecnología y una visión empresarial de largo plazo.

Si tuviera que destacar tres hitos clave alcanzados hasta ahora durante la ejecución de Larimar, ¿cuáles serían?
El primer hito es haber consolidado la viabilidad técnica y financiera del proyecto, estructurando su desarrollo por fases y asegurando los mecanismos de financiación necesarios para su ejecución.
El segundo es el avance real en obra y planificación urbanística, que demuestra la capacidad del grupo para convertir una visión estratégica en una realidad tangible.
Y el tercero es el reconocimiento progresivo por parte del mercado y de los inversores, que han empezado a valorar Larimar City como un activo estratégico dentro del grupo y como uno de los desarrollos urbanísticos más ambiciosos del Caribe más allá de la República Dominicana si cabe.
Recientemente han anunciado la firma de un contrato de promoción delegada para el proyecto Marelago en República Dominicana. ¿Qué va a suponer este acuerdo para CLERHP y qué ingresos se espera que genere para la empresa?
El contrato de promoción delegada para el proyecto Marelago supone un paso adicional en la consolidación de nuestro modelo de negocio. Nos permite aplicar nuestra experiencia técnica y de gestión en el desarrollo de proyectos inmobiliarios de terceros, generando ingresos recurrentes y diversificando las fuentes de actividad del grupo.
Este tipo de acuerdos refuerzan nuestra presencia en el mercado dominicano y consolidan a CLERHP como un socio estratégico para promotores que buscan una gestión integral del desarrollo inmobiliario.
Además, contribuyen a equilibrar el modelo de ingresos entre proyectos propios y servicios de promoción delegada, lo que fortalece la estructura financiera de la compañía.
En términos de inversión, conviven dos perfiles diferenciados: quienes participan directamente en el activo inmobiliario y quienes lo hacen a través del capital. ¿Cómo se articula la propuesta de valor de Larimar para cada tipología de inversor?
Larimar ofrece una propuesta de valor diferenciada según el perfil del inversor. Por un lado, los inversores que participan directamente en el activo inmobiliario encuentran una oportunidad vinculada al desarrollo urbanístico y al crecimiento del destino turístico. Se trata de una inversión asociada al “valor refugio” del activo y al desarrollo progresivo del proyecto en el mercado inmobiliario.
Por otro lado, quienes invierten a través del capital de CLERHP acceden a una tesis de inversión más amplia, que combina el crecimiento de la compañía con la revalorización potencial del proyecto y de su cartera de actividad.
Existe un tercer perfil, el inversor de deuda, que participa del proyecto obteniendo rentabilidad sin vincularla a un activo. Muchos inversores se mueven entre los tres perfiles, haciendo inversiones en uno u otra para luego ampliar hacía los otros.
Esta multitud de perfiles está permitiendo a la compañía alcanzar muy buenos niveles de liquidez en el valor y a su vez tener productos diseñados especificamente para inversor de Banca Privada.
Desde su entrada en bolsa, la acción de CLERHP se ha revalorizado un 15% desde enero y más del 65% en los últimos 12 meses. ¿Qué factores han impulsado este crecimiento?
El comportamiento reciente de la acción responde a una combinación de factores estratégicos y operativos.
En primer lugar, la ejecución del plan de negocio y la visibilidad creciente de nuestra cartera de proyectos han reforzado la confianza del mercado. En segundo lugar, los avances en el desarrollo y financiación de Larimar City & Resort han sido interpretados como hitos clave dentro de la evolución del grupo.
Finalmente, determinadas operaciones de estos últimos meses, sobre la estructura de capital han contribuido a fortalecer el balance y a transmitir señales claras de consolidación financiera.
Todo ello ha llevado al mercado a valorar a CLERHP como una compañía en proceso de cambio de escala.

¿Qué mensaje trasladaría a los accionistas y posibles accionistas que apuesten por Larimar City?
Para el accionista de la compañía, lo más importante es entender que estamos en un momento optimo para invertir en la empresa. La mayoría de los riesgos que se podían valorar en hace un par de años han sido eliminados pero el valor de la empresa aun no refleja todo el potencial que la misma tiene. Los próximos años deben aportar una muy buena rentabilidad, si bien pueden verse afectados por volatilidad debido a las tensiones internacionales.
No obstante, República Dominicana está lejos de las áreas en conflicto y puede convertirse en un mercado refugio para el inversor inmobiliario, lo que redundaría en mayor alcance del proyecto Larimar City & Resort.
Durante 2026 comenzarán a entregarse las primeras viviendas. Esto supone completar la primera parte del ciclo que hará que tanto el Balance como la cuenta de Pérdidas y Ganancias, reflejen claramente el avance del proyecto y el potencial de crecimiento de la compañía.
Esto permitirá al inversor tomar conciencia de los márgenes de la empresa. Entendemos que este mundo será un punto de inflexión puesto que, cuando el inversor busca comparables para valorar CLERHP, se encuentra un sector mucho menos eficiente y con márgenes sensiblemente inferiores. Una vez validados esos márgenes el potencial de revalorización de las acciones debería incrementarse fuertemente.
Mirando hacia adelante, ¿cuáles son los próximos avances que van a marcar un punto de inflexión en Larimar City & Resort?
Durante 2026 tendremos nuestros primeros residentes, el campo de golf estará operativo y la experiencia de las lagunas y restaurantes estará prácticamente completa. La presencia de las primeras torres dibujando el Sky Line de la ciudad darán impulso a nuevos inversores, se ampliará el espectro de demanda y el proyecto entrará en una nueva escala de desarrollo.

