Lo que sucede hoy en Estados Unidos tras las elecciones presidenciales influye, y mucho, fuera de las fronteras de ese país. Y no solo porque por el momento sigue siendo la gran potencia mundial, sino porque hay un buen número de empresas que dependen más de lo que pase allí que de lo que ocurra en los estados en los que tienen sus sedes.
 
Eso es lo que sucede con algunas compañías españolas. Un buen número de las cotizadas del selectivo español tienen en Estados Unidos no solo uno de sus principales destinos para hacer negocios. Hay algunas como Acerinox o Grifols que podrían llamar a ese país su mercado doméstico y no tendrían ni por qué ruborizarse.

En el caso del fabricante español de productos derivados de plasma sanguíneos, Grifols, casi un 65% de sus ventas proceden de América, fundamentalmente Estados Unidos.  En su país de origen solo genera un 5% de sus ingresos.  Ese porcentaje se reduce al 46% para el fabricante de acero, Acerinox, que solo recibe un 10% de los clientes españoles.

Distribución geográfica Acerinox y Grifols


En los últimos cinco años la evolución de ambas compañías en bolsa ha sido inversa. Mientras que Grifols se revaloriza un 213% (un 224% incluyendo dividendos, según los datos de Facset), la acerera  sube apenas un 12,5% (un 34% total return).

Grifols y Acerinox


En esta evolución no ha influido tanto la distribución geográfica de las ventas, sino  las especificidades de su propio negocio. Mientras que la venta de plasma se ha demostrado muy rentable, las visicitudes por las que ha tenido que pasar la industria del acero ha sido totalmente diferente.

El exceso de capacidad de China, la fuerte caída de los precios de las materias primas y el consiguiente descenso de los precios del acero y la caída en picado de la demanda consecuencia de la crisis ha hundido no solo sus resultados, sino también su cotización, que apenas ahora comienza a mejorar.

En concreto, Acerinox cerró el tercer trimestre con un beneficio de 36 millones de euros que se comparan con las pérdidas de 8 millones en el tercer trimestre de 2015.

Su director financiero,  Miguel Ferrandiz aseguraba en una reciente entrevista con Estrategias de Inversión que “el año pasado fuimos de más a menos, especialmente en el segundo semestre. La tendencia de este año es la inversa, hemos ido de menos a más con lo que las curvas ya se han cruzado. De hecho el acumulado a septiembre ya es superior a todo el año pasado con lo que todo lo que tengamos hasta final de año será mayor contribución de resultados y al año en su conjunto será superior. Pero sobre todo es un cambio de tendencia. Nos podemos mantener un buen tiempo en un entorno mucho más positivo”. En Estados Unidos, de hecho, la demanda creció en los últimos meses impulsada por el sector de la construcción, automóvilesy electrodomésticos.

Esta mejora ha provocado que Acerinox suba casi un 15% en bolsa en el año. Casi el mismo porcentaje de caídas que sufre Grifols en este tiempo. Hay que recordar que las empresas ligadas a la salud han experimentado este año fuertes descensos en bolsa, sobre todo las estadounidenses, ante la amenaza que ha hecho Hillary Clinton de que bajo su mandato limitaría el precio de los medicamentos. Esa declaración de intenciones ha pasado factura a todo el sector.

Indicadores
De hecho, esto ha provocado que los Indicadores Premium de Estrategias de Inversión reflejen claramente estas dos tendencias. Estas métricas dan a Grifols una puntuación de 1 en una escala que va del 0 al 10, lo que implica que la acción está en una clara fase bajista.

Grifols Ei

Por el contrario, a Acerinox le dan una puntuación de 4,5. Aunque está todavía ligeramente debajo del aprobado, lo cierto es que se encuentra en fase de rebote y a largo plazo la tendencia sería alcista.

Acerinox


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